SOCIEDAD

Piscina, Netflix, llamadas gratis a su país y un móvil para cada uno: así viven los menas en un exclusivo chalet en Navarra

Chalet en el que viven los menas en la Comarca de Pamplona.
Un informe oficial del Gobierno de Navarra detalla el día a día de seis menores extranjeros no acompañados en un recurso con piscina, jardín, móviles, wifi y ocio digital.

Un informe oficial del Gobierno de Navarra ha puesto negro sobre blanco cómo es el día a día de seis menas alojados en un exclusivo chalet de Gorraiz: móvil propio nada más ingresar, llamadas internacionales a sus países de origen, wifi, portátiles, tablet, Netflix, consolas, comida preparada, habitaciones personalizables, jardín, huerto y piscina privada.

El documento corresponde a una inspección ordinaria realizada en el Centro Residencial Especializado Gorraiz, un recurso de acogimiento residencial que cuenta con seis plazas autorizadas. En el momento de la visita, todas estaban ocupadas por tres chicas y tres chicos de entre 16 y 17 años.

La vivienda no responde al modelo clásico de centro institucional. Se trata de un chalet unifamiliar distribuido en sótano y tres plantas, con cinco habitaciones, varios baños completos, una pequeña sala de estar en la zona abuhardillada y espacios diferenciados para la vida diaria.

La calidad residencial del inmueble queda reflejada en sus zonas exteriores. El informe recoge que la casa cuenta con un jardín exterior vallado y piscina, además de un huerto habilitado en el que colaboran los menores y del que hacen uso especialmente durante el verano.

El recurso incorpora también salidas acompañadas al exterior de la vivienda con personal educativo. Según recoge la inspección, esta medida se adoptó después de una evaluación que recomendó alternativas para que los chicos pudieran tomar el aire y salir fuera de la casa, con el objetivo de reducir situaciones de presión, agobio y fugas.

Uno de los elementos más llamativos del informe es el acceso a dispositivos tecnológicos. El centro dispone de línea telefónica fija, wifi diferenciado para profesionales y menores, y varios dispositivos para el equipo educativo, incluidos teléfonos y ordenadores portátiles.

Los menores cuentan, además, con una tablet, un ordenador portátil y un teléfono comodín para uso dentro de la casa. El informe cita expresamente que ese teléfono puede utilizarse, por ejemplo, para realizar llamadas a sus países de origen. Llama poderosamente la atención que puedan llamar a sus países sin problema porque se supone que sus progenitores no son localizables y por esa razón se encuentran en situación de desamparo. Sin embargo, llaman a sus países, sin que conste en el informe a quién llaman.

A todo ello se suma una medida individual para cada residente: si un menor llega al recurso sin teléfono móvil, se le asigna uno. En los casos en los que está en situación de tutela, esa entrega se realiza de forma automática al ingreso en el centro.

El ocio digital también forma parte de la vida diaria del chalet. El documento oficial señala que los menores tienen acceso a plataformas como Netflix y a consolas de videojuegos, dentro de un recurso que combina alojamiento, manutención, acompañamiento educativo y entretenimiento.

La comida llega al centro ya preparada. El menú es planificado mensualmente por Serval y elaborado por personal de cocina de la Fundación Ilundain, fuera de la vivienda. Las comidas y cenas se suministran de lunes a domingo en recipientes herméticos, junto con alimentos para almuerzos y meriendas.

El informe añade que los desayunos pueden personalizarse según los gustos de los chicos y chicas residentes. También se vigilan dietas específicas y alergias, se pone especial cuidado en las alergias cruzadas y se proporciona cantidad suficiente para que puedan repetir.

Los propios menores entrevistados durante la inspección han trasladado cierta satisfacción con los menús. Según recoge el documento, valoran esta comida de forma positiva en comparación con la recibida en otros recursos residenciales.

Las habitaciones también permiten un grado de personalización. La inspección constata que pueden ser decoradas o adaptadas por los propios menores y que, de forma general, están equipadas con mesa, silla, armario y luz de clip.

El informe recoge, no obstante, que en un par de habitaciones se habían retirado la mesa de estudio y la silla por situaciones de alteración. En esos casos, el centro ofrece otros espacios para estudiar o hacer tareas, como la zona abuhardillada de la segunda planta, la mesa del salón comedor o la sala de intervención individual del sótano.

La intimidad de los residentes aparece igualmente regulada. Las habitaciones tienen cerradura en la puerta para garantizar la privacidad y la seguridad entre iguales, aunque el equipo educativo puede abrirlas desde el exterior cuando sea necesario.

El día a día incluye también tareas domésticas. Los menores colaboran en la limpieza de sus habitaciones, baños y salas comunes, así como en la recogida de la mesa, el uso del lavavajillas y, cuando corresponde, en la limpieza del vehículo junto a la figura educativa.

El centro cuenta con asambleas semanales, celebradas los lunes, en las que se abordan objetivos grupales y actividades. Además, quienes no participan por las mañanas en procesos formativos disponen de espacios con la referente formativa, donde también intervienen en el diseño de actividades.

La radiografía que deja el informe oficial es la de seis menores tutelados en este exclusivo chalet con piscina, jardín, huerto, comida servida a diario, habitaciones personalizables, wifi, móvil individual, llamadas internacionales, portátiles, tablet, Netflix y consolas de videojuegos.