SOCIEDAD

Rituales, disfraces y personajes ancestrales: así se viven los carnavales más sorprendentes de Navarra

Los joaldunaks de Zubieta visitan a los de Ituren en los carnavales. IRANZU LARRASOAÑA / ARCHIVO

Durante casi dos meses, Navarra celebra el carnaval con desfiles, cuestaciones y rituales ancestrales: cencerros, quemas simbólicas y personajes únicos convierten cada pueblo en una fiesta distinta.

La temporada de carnaval en Navarra ya ha arrancado y, durante casi dos meses, la Comunidad foral se llenará de disfraces, cuadrillas y ese sonido inconfundible de cencerros que anuncia que, en muchos pueblos, la fiesta es algo más que purpurina y confeti. 

Porque en Navarra el carnaval también ha sido —y sigue siendo— un regreso a la ancestralidad. En especial en el norte, han reaparecido personajes enigmáticos, a veces siniestros, que convierten la calle en un escenario de ritos, persecuciones simbólicas y quemas purificadoras. Muchas de estas celebraciones han estado muy ligadas al calendario cristiano, y han sobrevivido como una tradición popular que se ha ido transmitiendo de generación en generación.

Algunos pueblos pequeños se han adelantado ya al calendario grande. Huici y Erasun han celebrado sus carnavales entre el 10 y el 17 de enero, calentando motores antes de que lleguen las fechas más esperadas.

A partir de ahí, decenas de localidades se irán sumando a la fiesta con programas muy distintos. En unos lugares mandan los desfiles; en otros, la cuestación; y en muchos, la fuerza del carnaval rural y sus personajes propios.

En Leiza, el carnaval se celebra del 25 al 28 de enero y destaca por la imagen de cuadrillas con el capirote en forma de cucurucho, lleno de cintas y plumas. Con la cara tapada y túnica, salen en grupo por las calles, mientras este domingo se vive el desfile de carrozas y disfraces. El lunes (día principal) y el martes, el recorrido se extenderá a los caseríos.

En Sunbilla, se celebra el carnaval del 23 al 25 de enero y el esquema mezcla tradición y espectáculo: cuestación el sábado y, el domingo hacia el mediodía, desfile de carrozas. El pueblo es conocido por sus disfraces originales, con propuestas muy trabajadas que suelen llamar la atención cada año.

El carnaval de Oteiza se celebrará el sábado 31 de enero y tendrá un aire claramente ritual. La jornada incluirá seres mitológicos, danzas, kalejira chiqui matinal, comida popular y una kalejira por la tarde con bajada de personajes y Akelarre. Además, los balcones se decorarán para participar en un concurso que ha implicado a todo el vecindario.

El de Ituren y Zubieta se vivirá en dos días, lunes 26 y martes 27 de enero, y volverá a ser uno de los más vistosos de Navarra. El protagonismo lo volverán a tener los joaldunak y su sonido rítmico de cencerros: el lunes irán los de Zubieta a Ituren y el martes, los de Ituren a Zubieta. Este carnaval ha sido declarado Bien de Interés Cultural, lo que refuerza su valor patrimonial.

En Areso, el carnaval se celebrará el 31 de enero y el pueblo se llenará de color con telas en los balcones. El viernes saldrán los niños disfrazados y acompañados de carrozas, y el fin de semana ha quedado para la alegría de los jóvenes, la música y el “personaje” o disfraz que adopta cada uno. También se han organizado actividades y carrozas para familias, sumando a los más pequeños.

En Aranaz, la tradición ha puesto el foco en los mozos: vestidos de blanco, han lucido en la espalda pompones de colores mientras recorrían los caseríos. Este pasacalles se podrá ver los días 5 y 7 de febrero, en dos jornadas que suelen concentrar la esencia del carnaval local.

En Betelu, el carnaval se celebrará el 21 de febrero y mantendrá un formato muy reconocible: disfraces y cuestación, comida popular y baile tradicional. Se vivirá en sábado, lo que facilita que el pueblo concentre ambiente de mañana a noche.

El carnaval de Estella tendrá varias fechas clave. La noche del viernes 6 al sábado 7 de febrero ha sido la de los Caldereros, con participantes vestidos de “zíngaros” y un estruendo de sartenes y cacerolas que ha anunciado la llegada de la fiesta, hasta llegar a la Plaza de los Fueros y dar paso a una chistorrada popular.

Ya el sábado 7, por la mañana, Aldabika se paseará por la ciudad acompañado de “palokis” y otras figuras, hasta su quema en la Plaza de los Fueros. Ese mismo día se celebrará el desfile y muchos vecinos se vestirán con los disfraces tradicionales del Carnaval Rural. Y, por otro lado, el carnaval variopinto se reservará para el 14 de febrero, con disfraces más diversos y creativos.

En Lecumberri, los actos tendrán lugar el 6 y el 7 de febrero, con rondas por el pueblo, música, danzas y aperitivo en la plaza, culminando con la quema del Aittezarko. El sábado se repetirán rondas a distintas horas, con charanga y presencia de personajes de carnaval, además del zampanzar de Irurzun, antes de la quema final.

En Echauri, el carnaval será el 21 de febrero, pero la cita más simbólica se vivirá hacia las 17:30 con el carnaval del valle. El protagonista será Gerexipot, descrito como ladrón de cerezas y representación del mal y la contaminación de los campos. La captura y la quema llegarán tras la kalejira y el baile del zorcico, con participación de personajes como los alcaldes, abanderados y figuras de brujos y deidades.

En Pamplona, la fecha elegida ha sido el 7 de febrero con el Día de los caldereros, una celebración que pretende emular a las tribus gitanas que acudían a vender productos por carnaval. La kalejira del sábado a las 18:30 por el casco viejo dará paso al hermanamiento calderero entre barrios en la Plaza de los Burgos.

En la capital también se celebrará la quema de Mari Trapu en la fuente de Navarrería. La muñeca representa a la jefa de los francos que saqueó el burgo de la Navarrería en el siglo XII, y el ritual recuerda aquel episodio histórico.

En Ochagavía, el sábado 1 de marzo, la fiesta tendrá un punto muy popular: disfrazarse de Zarratrakos “con lo que encuentres por casa” y recorrer las casas del pueblo al grito de “tia-tia, txula-txula!” para recolectar comida destinada a una cena comunitaria.

En Elizondo, el foco estará en las jornadas infantiles. El Jueves Gordo (12 de febrero) incluirá la escena del gallo atado y la captura a ciegas con espada de madera. Después llegará el desfile infantil (viernes 12) y el desfile principal (sábado 14), en una secuencia que va subiendo el nivel de participación.

En Bera, el jueves se celebraría el día de los Caldereros, pero el Jueves Gordo no se realizará por obras en algunas calles. El sábado se mantendrá una de las curiosidades más llamativas: ellas vestidas de pastores y ellos de niñeras, lanzando muñecas al aire durante desfile y bailes tradicionales, aunque parte del desfile también ha quedado afectado por las obras. Las fechas han quedado pendientes de confirmar en algunos actos.

En Santesteban, el viernes se hará la cuestación, con jóvenes pidiendo de casa en casa. El sábado concentra el ambiente con desfile de carrozas y disfraces por la tarde, además del desfile infantil por la mañana. En este caso, las fechas también han quedado pendientes de confirmar en el programa.

En Lesaca, el Jueves Gordo se dedica a la cuestación y el domingo, al atardecer, sale la comitiva de hombres con la cara cubierta y vestidos con sacos de paja, persiguiendo a la gente con vejigas infladas. En las calles animan “Mairuak” y “Goitarrak”, y el lunes se reserva para el desfile de carrozas y disfraces, con fechas pendientes de confirmar.

En Irurzun, el carnaval se celebrará del 13 al 14 de febrero con un programa muy completo: desfile escolar por la mañana, recogida de txistorra por los barrios y, por la tarde, carnaval rural y quema de Marigorri en la plaza Gernika. El sábado suma ronda con personajes mitológicos, zanpantzar, comida popular y un concurso de disfraces tras recorrer bares y sociedades.

En Tafalla, los carnavales irán del 27 de febrero al 4 de marzo y girarán en torno al Lagunero. El viernes se representará su búsqueda y aparición, con pasacalles posterior; el sábado, desfile infantil y pasacalles con txaranga; y el domingo, el gran desfile con carrozas vistosas y muy concurridas. El cierre llegará el martes de carnaval a las 19:00 con la quema del monigote del Lagunero como símbolo de lo nefasto.

En Tudela, el carnaval se celebrará entre el 13 y el 15 de febrero y el viernes será el día del Zipotero, con su máscara y reparto de caramelos, además de una chistorrada en la Plaza Mercadal. El sábado habrá pasacalles con música y malabares, mercado artesano en Plaza de los Fueros, gran desfile a las 19:00 y DJ a las 20:30. El domingo se completará con desfile a las 11:30, la Polka de Tudela y concierto de la Banda Municipal.

En Cintruénigo, el sábado 14 de febrero se vivirá la jornada de los zarramusqueros: pregón, comida zarramusquera y salida para manchar a quien no vaya disfrazado. El día incluirá desfile y el cierre simbólico del entierro de la sardina.

En Isaba, la jornada comenzará con migas en la plaza y una kalejira desde el ayuntamiento con personajes embullidos en sacos, la cara tiznada de hollín y grasa, armados con palos y vejigas. La tarde incluirá desfile y la hoguera con la quema de Amanditxarko, aunque la fecha ha quedado pendiente de confirmar.

En Jaurrieta, el plan combina ronda disfrazada, chocolatada y la quema de Miel Otxin, con fecha pendiente de confirmar. En estas localidades del Pirineo, el ambiente suele mezclarse con el frío y el calor de la plaza, creando una escena muy particular.

En Olite, la tarde del sábado 14 de febrero arrancará con el pregón y los karátulas bailando el Rigodón. A partir de ahí, la corneta del pastor marcará el juego: los disfrazados asustarán a la gente hasta el siguiente toque, con bailes en corro y Satán en el centro. La persecución, el manteo y la Jota del Carnaval cerrarán un recorrido con coreografías repetidas por calles y plazas.

En Aoiz, el sábado por la mañana se hará kalejira y puskabiltza, recogiendo huevos y chistorra por las casas. Por la tarde, se abrirá la calle Maldita con el desfile de cascabobos (chicos) y mascaritas (chicas), atravesando con antorchas para “purificarla”. El martes de carnaval por la tarde se ha previsto la kalejira, el reparto de pinchos de tortilla de chistorra y la quema de Ziriko y Kapusai, con fechas pendientes de confirmar.

En Unanua, el domingo se disfrazarán los niños y el martes 17 de febrero será el día del Carnaval Rural. Los Mamuxarros, con máscaras, iirán pegando con varas a mozas y a quien no vaya disfrazado, en una tradición contundente que define el carácter del festejo.

En Urdiain, el esquema será: el domingo, disfraces infantiles; y el martes 17 de febrero, la cita del carnaval rural. Son celebraciones que, aunque más sobrias que otras, conservan esa esencia de pueblo y cuadrilla.

En Lanz, el martes de carnaval 17 de febrero, el bandido Miel Otxin ha sido capturado, juzgado y quemado en la hoguera. La escena se representará por la mañana y por la tarde, culminando al anochecer con la quema del muñeco. Este es uno de los carnavales más conocidos y coloridos de Navarra y también ha sido declarado Bien de Interés Cultural.

En Goizueta, los protagonistas serán dos carboneros con zagis inflados a la espalda, persiguiendo a las mujeres y bailando entre dos filas de makildantzaris. Se celebrará del 15 al 17 de febrero e incluirá carreras, piruetas y el inevitable manchado de cara, con los carboneros tiznados persiguiendo a espectadores.

En Alsasua, el martes de carnaval 17 de febrero, el centro será la Momotxorroen Dantza con chistularis, charanga y gaiteros. Los momotxorros aparecerán con abarcas, pantalón azul, camisa blanca manchada con sangre de cordero o cerdo, cencerros y un “sarde” para amedrentar al público, seguidos por brujas, mascaritas, “Juantramposos”, macho cabrío y un cuadro de labranza ritual. La fiesta se ha considerado de interés turístico.

En Errazu, el martes de carnaval 17 de febrero será el día grande con el desfile de Damak, concentrando el punto fuerte de la celebración en esa jornada. En Arizcun, ese mismo martes 17 de febrero, el Hartza (oso) bajará de las montañas para asustar a los niños, y la Sagar Dantza (baile de la manzana) completará la parte más tradicional.

En Viana, el 15 de febrero por la mañana, las murgas animarán el vermut con música y humor. Y el carnaval variopinto se ha reservado para el 28 de febrero, ampliando el calendario local con dos momentos diferentes: uno más popular y otro más abierto a disfraces variados.

En Villafranca, conocidos como el “Río de Janeiro de la Ribera”, los carnavales han ganado adeptos año tras año. Este año se celebrarán el sábado 21 de febrero, con desfile de carrozas y comparsas variopintas, reforzando esa imagen de carnaval multitudinario en la zona.

En Ezcároz, la tradición incluye el grito de “Gaur Iote” y la recogida de huevos y chistorra, además de comida con Kantaldi, animación infantil, chocolatada y quema de Baluxan. La fecha ha quedado pendiente de confirmar, pero el esquema mantiene ese patrón de pueblo que se organiza alrededor de la plaza.

En Sartaguda, el sábado 21 de febrero, las viudas conducirán a Torrijo por las calles, leyendo sentencia y realizando la quema. En la hoguera destacará también la danza de las viudas, uno de los momentos más llamativos del carnaval local.