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VÍDEO | La Guardia Civil destruye en Navarra más de 800 armas que ya no podrán volver a ser utilizadas

El armamento procedía de decomisos, procedimientos judiciales y entregas voluntarias de particulares, dentro del Plan Integral de Control de Armas de Fuego.

La Guardia Civil ha destruido en Navarra más de 800 armas intervenidas dentro de las actuaciones periódicas del Plan Integral de Control de Armas de Fuego. El armamento procedía de decomisos, procedimientos judiciales y entregas voluntarias realizadas por particulares.

La actuación se ha llevado a cabo en Navarra a través de la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil. La destrucción se ha realizado mediante fundición, un sistema que garantiza que las armas queden completamente inutilizadas y no puedan volver a usarse.

El operativo ha permitido eliminar de forma definitiva armas de fuego, armas blancas y armas prohibidas. Todas ellas procedían de intervenciones relacionadas con infracciones penales y administrativas, así como de distintos procedimientos judiciales.

También se han destruido armas entregadas de forma voluntaria por particulares. Entre estos casos se encuentran armas depositadas tras el fallecimiento de sus titulares, la pérdida de vigencia de licencias o el cese de la actividad de sus propietarios.

La Guardia Civil de Navarra ha explicado que la destrucción del armamento se ha realizado mediante el sistema de fundición. Este procedimiento evita cualquier posibilidad de recuperación o reutilización posterior de las armas.

Con estas actuaciones, la Guardia Civil busca reforzar el control sobre el armamento y prevenir su posible desvío al mercado ilícito. También pretende evitar que armas inutilizadas puedan recuperarse o que determinados dispositivos sean transformados en armas de fuego operativas.

El Plan Integral de Control de Armas de Fuego forma parte de las medidas preventivas desarrolladas por la Guardia Civil en materia de seguridad ciudadana y control de armas. Estas actuaciones incluyen inspección, control, depósito y destrucción de armamento en toda España.

En Navarra, este tipo de operaciones se realizan de forma periódica para retirar de la circulación armas que ya no pueden permanecer en manos de particulares o que proceden de intervenciones policiales y judiciales. La medida ha culminado con la eliminación definitiva de más de 800 armas mediante fundición.