Un matrimonio que cuidaba a una anciana en Navarra le quitó más de 44.000 euros tras ganarse su confianza
La persona que había entrado en su casa para ayudar con las tareas domésticas y cuidar de su marido terminó convirtiéndose, según la investigación, en una pieza clave de un presunto expolio económico. La Guardia Civil de Navarra investiga a un matrimonio por cuatro delitos tras cifrar en más de 44.500 euros el perjuicio causado a una octogenaria de la Ribera.
La denominada Operación Cormel, desarrollada por el Equipo Territorial de Policía Judicial de Tudela, ha permitido investigar al matrimonio, de nacionalidad ucraniana, como presunto autor de los delitos de robo con fuerza, administración desleal, estafa y apropiación indebida.
La investigación comenzó después de que la mujer perjudicada presentara una denuncia. En ella ha explicado que una de las investigadas había comenzado a trabajar para ella en 2019, realizando labores domésticas y encargándose del cuidado de su esposo.
Durante esos años, la cuidadora habría logrado ganarse plenamente la confianza de la octogenaria y mantener una relación muy cercana con la familia. Esa confianza le habría permitido también estar autorizada en las cuentas bancarias de la víctima.
La denunciante ha relatado que la trabajadora le había solicitado en repetidas ocasiones diferentes cantidades de dinero con distintas excusas. Esos importes, según ha señalado, nunca fueron devueltos.
La octogenaria también ha alertado de la desaparición de dinero en efectivo y de varias joyas que guardaba dentro de una caja fuerte de su vivienda.
Los agentes han centrado las primeras pesquisas en localizar posibles ventas de esas joyas en establecimientos especializados. La investigación ha permitido detectar varias operaciones realizadas por el matrimonio investigado.
La Guardia Civil ha recuperado documentación y grabaciones que han permitido acreditar esas ventas. La víctima ha reconocido en las fotografías obtenidas varias de las piezas que habían desaparecido de su caja fuerte.
Entre ellas había cadenas, pulseras, anillos y pendientes de oro.
Al mismo tiempo, los investigadores han analizado los movimientos económicos realizados durante los años en los que la cuidadora estuvo autorizada en las cuentas de la mujer. Para ello, han solicitado autorización judicial y han recopilado abundante documentación bancaria y tributaria.
El análisis ha permitido detectar diferentes operaciones presuntamente efectuadas sin el consentimiento de la titular.
Una de ellas está relacionada con los gastos funerarios del marido de la octogenaria. La denunciante había entregado 3.000 euros en efectivo para afrontar esos pagos, pero finalmente los gastos fueron abonados mediante una transferencia bancaria.
El dinero entregado en metálico habría quedado así fuera del destino para el que había sido facilitado.
Los agentes también han localizado compras y gastos realizados con medios de pago de la víctima en diferentes establecimientos. Algunas de las operaciones se habían llevado a cabo fuera de Navarra.
Entre los movimientos investigados figuran pagos relacionados con las reformas y el equipamiento de una vivienda adquirida por el matrimonio. También se han detectado gastos realizados en Valencia que habrían sido sufragados con dinero de la octogenaria.
Otro de los puntos principales de la investigación ha sido la venta de un inmueble propiedad de la perjudicada. La vivienda fue transmitida por 30.000 euros, una cantidad notablemente inferior a su valor de mercado.
La operación se habría producido en un momento de especial vulnerabilidad para la víctima. Coincidió con el deterioro de la salud de su esposo y con un cuadro clínico que reflejaba una importante afectación de sus capacidades cognitivas.
La Guardia Civil también ha constatado la existencia de un sistema de pagos periódicos relacionado con la compraventa del inmueble. Estas operaciones continúan siendo analizadas dentro del procedimiento judicial.
Parte de esos pagos habría sido realizada utilizando previamente fondos procedentes de las propias cuentas bancarias de la octogenaria.
El perjuicio económico calculado hasta el momento ha superado los 44.500 euros. Esta cantidad no incluye la diferencia entre los 30.000 euros pagados por el inmueble y su valor real de mercado.
Una vez recopiladas las pruebas, los agentes han citado al matrimonio como investigado. Ambos han comparecido asistidos por un abogado y se han acogido a su derecho a no declarar en dependencias policiales.
Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Tudela, Plaza número 5, que continuará con la tramitación del procedimiento.