SUCESOS

La Policía detiene a nueve ultras de Indar Gorri más por los incidentes en El Sadar en el Osasuna-Real Madrid

Agentes de la Policía Nacional conducen a uno de los detenidos por los altercados en El Sadar a dependencias policiales. CEDIDA

La operación de la Policía Nacional sigue abierta tras los altercados ocurridos en el estadio de Pamplona, donde varios agentes fueron atacados tras el partido.

La Policía Nacional ha detenido a nueve personas, e investiga a otra, por los incidentes en El Sadar tras el partido entre Osasuna y Real Madrid del pasado 21 de febrero, en una operación que sigue abierta en Navarra. Los arrestados están acusados de desórdenes públicos y atentado a agentes de la autoridad.

Las nuevas detenciones se han producido este 28 de abril de 2026 y se suman a otras cuatro realizadas en marzo. Todos los detenidos son hombres residentes en distintas localidades navarras y pertenecen al colectivo Indar Gorri, según ha informado la Policía Nacional.

La investigación, dirigida por la Brigada Provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía de Navarra, continúa en marcha. El objetivo es identificar a todos los implicados en los graves altercados registrados en el estadio de El Sadar tras uno de los partidos con mayor afluencia de la temporada.

Los hechos ocurrieron después del encuentro entre Osasuna y Real Madrid, considerado de alto riesgo. Tras varios incidentes en el interior del estadio, los agentes lograron desalojar el recinto y rebajar la tensión una vez finalizado el partido.

Sin embargo, al salir del estadio, los ahora detenidos comenzaron a incitar a otros aficionados del graderío sur. Se formó un grupo de unas 30 personas que, frente a la puerta 23, lanzó objetos contundentes y cubos de basura contra tres agentes de la Unidad de Intervención Policial.

Como consecuencia de estas agresiones, los policías tuvieron que ser auxiliados por más efectivos. La situación provocó el bloqueo de una de las salidas del estadio, lo que obligó a intervenir para restablecer el orden.

El origen de los disturbios se sitúa en el interior del campo. La seguridad privada de Osasuna solicitó apoyo policial tras el ataque de un grupo que trataba de evitar la identificación de un espectador que había lanzado una botella al terreno de juego.

Ante esta situación, la Policía accedió al estadio para garantizar la seguridad de los vigilantes. A pesar de la presencia policial, varios individuos continuaron con una actitud violenta y llegaron a atacar a los agentes, que tuvieron que actuar con los medios disponibles para controlar la situación.

La operación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en relación con estos hechos ocurridos en Pamplona.