Detenido tras una persecución por las calles del centro de Tudela después de golpear a dos agentes
Una intervención por venta ilegal de productos ha terminado con una persecución por varias calles del centro de Tudela, dos agentes golpeados y un hombre detenido. Ha sido la incidencia más destacada de una jornada de fiestas de Santa Ana que también ha dejado asistencias médicas, accidentes, positivos en alcohol y drogas y una pelea.
Los hechos comenzaron a las 11.20 horas en la calle Miguel Eza, donde los agentes comprobaron que un hombre de 32 años estaba vendiendo productos de manera ilegal.
Cuando los policías le solicitaron la documentación, el hombre emprendió la huida y comenzó una persecución por varias calles de la zona centro de Tudela. Durante la intervención golpeó a dos agentes de la autoridad y desobedeció sus indicaciones en varias ocasiones.
La Policía Local de Tudela consiguió finalmente detenerlo. El arrestado fue trasladado posteriormente a los calabozos de la Policía Foral.
La jornada también estuvo marcada por dos emergencias médicas ocurridas con apenas 15 minutos de diferencia. A las 14 horas, los agentes acudieron a una peña gastronómica del Casco Viejo después de que un hombre de 61 años se desplomara.
Los policías utilizaron entonces un desfibrilador semiautomático (DESA), aunque el aparato no recomendó aplicar una descarga. Los agentes siguieron las indicaciones de SOS Navarra hasta la llegada de los sanitarios, que trasladaron al hombre en ambulancia al Hospital Reina Sofía de Tudela.
A las 14.15 horas, otra patrulla se desplazó hasta la calle Carnicerías para auxiliar a un hombre de 60 años, con antecedentes cardíacos, que se encontraba muy indispuesto.
A la llegada de los agentes, el hombre ya estaba siendo atendido por sanitarios que se encontraban fuera de servicio. Una ambulancia lo trasladó posteriormente al Hospital Reina Sofía, sin que fuera necesario utilizar el desfibrilador.
En materia de tráfico, un conductor de 28 años dio un positivo indiciario en THC a las 18.30 horas en la Cuesta de Loreto. La prueba fue realizada después de que la Policía Nacional solicitara la colaboración de los agentes durante un control. El vehículo fue trasladado al depósito municipal.
Horas antes, a las 5 de la madrugada, un joven de 20 años dio positivo en una prueba de alcoholemia realizada en la calle Díaz Bravo. El resultado fue de 0,65 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, por lo que el turismo fue retirado por una grúa.
La Policía Local atendió además dos accidentes. El primero fue una salida de vía en la calle Monasterio de la Oliva, donde un turismo chocó contra una farola después de que su conductor se despistara.
El conductor no resultó herido, los daños fueron escasos y la prueba de alcoholemia ofreció un resultado negativo.
El segundo accidente ocurrió a las 7.15 horas en la Cuesta de Loreto. Un joven de 22 años que circulaba en un vehículo de movilidad personal (VMP) no respetó una señal de STOP, chocó contra una glorieta y cayó al suelo.
El joven se golpeó la cabeza y fue trasladado al Hospital Reina Sofía. La intervención se realizó en colaboración con una patrulla de Tráfico de la Policía Foral.
A las 17.15 horas, la Policía Local y la Policía Foral intervinieron en una pelea en la calle Verjas en la que participaron cuatro hombres de entre 21 y 43 años. Todos sufrieron lesiones leves, aunque ninguno quiso presentar una denuncia.
La Policía Foral también identificó a un joven relacionado con un incidente ocurrido en el interior de una peña. Varios testigos facilitaron una descripción y agentes de paisano lo localizaron y sacaron del local. La presentación de una posible denuncia quedó pendiente de la decisión de los padres de la víctima.
Las incidencias más singulares se produjeron en la plaza de toros y durante el concierto de Mago de Oz. A las 9 horas, un hombre de 28 años fue sorprendido grabando con su teléfono móvil mientras toreaba a las vaquillas en el ruedo.
Los agentes lo sacaron del recinto y lo sancionaron por incumplir el Bando de Alcaldía.
La última intervención ocurrió a las 2.40 horas en la plaza de los Fueros. Los técnicos de sonido del concierto de Mago de Oz avisaron de que una persona estaba utilizando un silbato para perros que provocaba interferencias y acoples en los instrumentos y en los auriculares de los músicos.
Los policías comprobaron directamente lo sucedido, expulsaron a la persona del concierto y la identificaron. También fue sancionada por la ordenanza cívica por perturbar de manera grave e intencionada la actuación musical.