Cinco flores rojas

“Cuando un suceso tan trágico te golpea sin previo aviso, nada vuelve ya a ser como antes”

Estoy conmovido.

La tristeza se ha instalado, nuevamente, en mi corazón desde el pasado miércoles, al conocer la trágica noticia del fallecimiento de cinco policías forales como consecuencia de las heridas sufridas en un accidente de tráfico.

Cada vez que se produce una noticia de esta índole, mi memoria se traslada a aquel 20 de agosto de 2008, en el que 154 personas fallecieron en un accidente de aviación en el aeropuerto de Barajas y me vi acompañando a aquellas destrozadas familias, mientras esperaba la identificación de quien era mi pareja en aquel instante de mi vida.

Cuando un suceso tan trágico te golpea sin previo aviso, nada vuelve ya a ser como antes.

Una tristeza profunda, que adviertes que te rompe por dentro, se asienta en tu ser para quedarse por siempre.

Hoy, a familiares, amigos y compañeros, les toca enfrentarse a lo más duro.

Si algo pudiera decirles, en estos duros momentos, es que no se aíslen; que compartan sus emociones y que lloren; que es un camino largo y que, en algún momento, advertirán que lo transitan solos.

Me emociono.

La pena duele demasiado.

Desde la distancia, mi mujer y yo trasladamos nuestro más sentido pésame a las familias, a sus amigos y a la Policía Foral.

Quizás muera la flor, pero no lo hará su perfume.