El futuro de Hollywood, YouTube
Dos youtubers, junto a dos pequeños estudios, han superado en cartelera a la última de Star Wars.
Los que queremos una larga vida de las películas en el cine llevamos tiempo deseando que los estudios de Hollywood pasen de las secuelas vacías que ya ni siquiera dan dinero y descubran qué es lo siguiente.
Por un lado, parecía que eran los videojuegos y la adaptación de elementos culturales más jóvenes, como Minecraft o Lilo & Stitch. Curiosamente, cuando hay más personas en el mundo desarrollando formatos e ideas en el audiovisual en redes sociales, el cine —el formato original— estaba estancado. Casi parece que la propuesta era: “¿De qué podemos hacer pelis mediocres que hagan mil millones?”.
Por eso no parecía descabellado pensar en la idea de apostar porque youtubers lancen proyectos en el cine con ideas nuevas. Este pasado fin de semana podría ser uno de esos de los que se hable para siempre como punto de inflexión.
¿Por qué? Miremos el top 3 de la taquilla estadounidense. Nº 1, Backrooms, con 80 millones, una película original recién estrenada. Nº 2, Obsession, con 26 millones, película original en su tercera semana; y Nº 3, Mandalorian & Grogu, de la saga Star Wars, en su segunda semana en cines, con 26 millones.
Dos películas originales hechas con muy poco y una historia diferente han superado a una película de más de 100 millones relacionada con una de las franquicias más famosas del mundo.
Primero, Backrooms, una película hecha por un joven de 26 años con una idea de ciencia ficción/terror que no requería mucha producción —por debajo de 10 M—. Su primer fin de semana ha recaudado 90 M. Se estrena en España este viernes 5 de junio.
Obsession es una película sobre una relación tóxica de dos jóvenes. Se financia de forma independiente por 750.000 dólares, Focus Features la compró por 15 M a su director y lleva 104 M recaudados. Porcentualmente, es el mayor ascenso en una tercera semana desde Tiburón. Su director es un youtuber de 20 años.
Esto manda una señal clarísima a los cinco grandes estudios que exhiben en salas —Warner, Sony, Universal, Paramount y Disney—. Apostar por ideas frescas y jóvenes cineastas sale muy, muy rentable cuando ganas y muy barato cuando pierdes.
Apostar por lo joven parece de eslogan buenista, pero, en este caso, el chaval de Backrooms ha conseguido el quinto mejor estreno de una película de terror en la historia. Poca broma.
Además, he hablado de recaudación en Estados Unidos; a nivel global, estos son los números acumulados para estas dos cintas independientes: Backrooms —118 M— y Obsession —148 M—. Y ni siquiera se han estrenado los pesos pesados de este año: Toy Story 5, La Odisea o Spider-Man.
La historia de Hollywood es un conjunto de fases, de pendulazos, pasando del máximo auge a escribir su epitafio, pero también en cuanto a forma. Los 70 fueron la década revolucionaria y experimental, los 80 fueron la familiar y en los 90 volvió la locura.
Quizás este éxito tan rentable podría cambiar qué películas se hacen y cuál es la relación del público con el medio. Si ese dineral que tiene esa región de California llamada Hollywood lo utiliza para producir con cabeza y venderlas bien, podría compensar todo lo que se ha denostado la industria de exhibición cinematográfica desde el Covid.
Puede que dentro de unos años se vea la década pasada como el ascenso y caída de los superhéroes y esta como los tiempos de los youtubers en el cine. La plataforma del desconocido Neal Mohan podría albergar al próximo Scorsese, Spielberg o Coppola.