Un mes para más Tarantino

Brad Pitt como Cliff Booth, el personaje que le dio un Oscar.
"Hay una pasión que desbordan sus planos, uno en el guion y el otro en el apartado visual y sonoro. Su unión es casi como volver a los 90. Junto con Dune Parte Tres es mi película más esperada".

A menudo una película viene con mucho marketing y, cuando la vemos, se desinflan todas las expectativas. Es raro lo contrario. Especialmente si ha costado 200 millones, está protagonizada por Brad Pitt, escrita por Tarantino y distribuida por Netflix, como es Las nuevas desventuras de Cliff Booth.

Así es, la película de nuestros sueños llega en un mes y muchos ni nos acordábamos.

Todo esto me resulta muy interesante porque no creo que Netflix tenga un título tan caro que estrenar en 2026 y, sin embargo, parece darles igual (hasta hace un mes no había título ni tráiler oficial). Su director (Fincher) ha roto su contrato con ellos tras 14 años.

La película es la secuela de Érase una vez en Hollywood, que no me gustó cuando la vi por primera vez en 2019. Tarantino iba a dirigir esta secuela, pero, tras la autoimposición de solo rodar una película más, no quería hacer una secuela. Así entró Fincher, amigo de Pitt.

Sinopsis: Asesinato, chantaje, robo, extorsión… Otro verano más en Hollywood. Es 1977, ocho años después de que Cliff Booth (Brad Pitt) se cruzara con la familia Manson.

Pese a la pobre campaña publicitaria, Netflix sí se comprometió a exhibirla en cines (al menos en EE. UU.). Quiero creer que en Madrid y Pamplona podamos verla en salas el 25 de noviembre. Bastante me duele saber que no podré comprar la película en Blu-ray. Si todo saliese mal, podríamos verla el 23 de diciembre en Netflix.

Además del romanticismo habitual de que las películas hay que intentar verlas en el cine, viene la motivación del oscarizado equipo tras las cámaras: fotografía (Erik, el que vi en Canalla), música (Reznor y Ross), edición (Baxter), sonido (Klyce).

Fincher es un maestro hasta en el sonido. Así disfruté yo de The Killer (2023), su última película, en cines dos veces, sintiendo el protagonismo del sonido en una pelea silenciosa a muerte entre Michael Fassbender y otro sicario de dos metros en un pequeño salón.

Para mí, Fincher es un ídolo; Tarantino y él creo que son responsables de que cientos de miles de alumnos se hayan matriculado en escuelas de cine. Hay una pasión que desbordan sus planos, uno en el guion y el otro en el apartado visual y sonoro. Su unión es casi como volver a los 90. Junto con Dune Parte Tres, es mi película más esperada. De ambas no he querido ver tráilers.

Llevamos siete años sin un guion de Tarantino en pantalla y quién sabe si veremos alguno más. Su intención es rodar otra, pero a saber… Por otro lado, desde Perdida (2014), las dos películas que ha hecho Fincher no han casado bien con sus fans:

Mank fue una joya para los Óscar, pero no podía ser más nicho (blanco y negro sobre la escritura de Ciudadano Kane), y The Killer, muy interesante, pero con un ritmo que forzaba la paciencia del espectador medio.

Os dejo con mi escena favorita del ya clásico (le seguiría quitando 20 minutos) Érase una vez en Hollywood y deseando ver este título que confío nos deje noqueados.