PSOE: dinero público para la propaganda etarra

Korrika 2026 por las calles de Pamplona. NAVARRA.COM
"El PSOE podía haber retirado esa pasta que da a la carrera de las caras de los etarras en euskera y dársela a las asociaciones de víctimas del terrorismo aberchándal, por ejemplo, pero no le sale"

Es una constante universal, pura física, como la velocidad de la luz o la ley de la gravedad: entre una víctima y un asesino, el PSOE siempre elige al asesino, sobre todo cuando de sus votos depende seguir en el poder y manejando recursos públicos, que eso y no otra cosa es el sanchismo. No falla. No hay excepción. No hay matiz. Ese es el patrón.

Ayer jueves, el PSOE volvió a dejar claro en el Ayuntamiento de Pamplona de qué lado está cuando toca elegir: votó en contra de retirar la financiación pública a la Korrika y lo hizo, cómo no, de la mano de sus socios del partido de ETA. Sin disimulo y orgullosos: se vota junto a ellos, se gobierna gracias a ellos y se asume su marco como propio.

Les da igual todo: que quieres llenar las calles de simbología vinculada a ETA y sus asesinos, pues las llenas, sin problema. Que quieres blanquearlo bajo la excusa cultural, adelante. No hay conflicto para el PSOE cuando el contexto conviene: se mantiene el dinero público, se mantiene la foto y se mantiene, sobre todo, una forma muy concreta de entender a quién se protege y a quién se ignora.

Y mientras tanto, el ciudadano normal, el que paga, el que no tiene posibilidad de volar en aviones presidenciales a República Dominicana, asiste a este teatro macabro con una mezcla de hastío y resignación. Todo vale si garantiza mantenerse en el sillón. Así es el PSOE, un partido de corruptos no solo en lo económico, sino también en lo social. Y adelante con Servinabar. Jotaqué y Jotacuánto, sobre todo, Jotacuánto.

La exhibición de etarras sigue teniendo premio económico de pasta pública porque así lo ha decidido el PSOE, que ha votado con los aberchándales para que a la Korrika, esa carrera donde hasta a los niños los ponen en primera fila con camisetas con caras de asesinos para que las luzcan. Y eso es quizá lo más obsceno: la normalización y banalización del crimen político. La pedagogía del horror convertida en fiesta popular e infantil.

Si es en euskera, que esa es la clave, en euskera puedes defender la atrocidad que te dé la gana; para eso sirve ese idioma, para conseguir impunidad. El PSOE te da dinero público por desfilar por las calles con fotos de violadores de mujeres; quien dice violadores, ya sabéis, dice asesinos de mujeres. No os pongáis así, aberchándales, que vuestra ideología es la responsable del asesinato organizado de más mujeres en los últimos 50 años. ¿A cuántas mujeres se ha cargado el terrorismo aberchándal que homenajea año tras año esa carrera? ¿Dónde están sus nombres? ¿Dónde su memoria en estas fiestas subvencionadas?

El PSOE podía haber retirado esa pasta que da a la carrera de las caras de los etarras en euskera y dársela a las asociaciones de víctimas del terrorismo aberchándal, por ejemplo, pero no le sale. No le interesa. No le compensa. Las víctimas no votan en bloque ni garantizan mayorías. Los otros sí. El PSOE hace mucho que eligió bando. Y lo demuestra en decisiones como esta. Bando y contrabando. Es lo que hay. Y eso es todo.