UPN-PP: dos partidos, una alternativa
Yo sí quiero un pacto de centroderecha en Navarra.
Y lo digo alto y claro. No porque quiera que desaparezca UPN, ni porque quiera que desaparezca el PP. Precisamente todo lo contrario: quiero que estén los dos, con sus siglas, con su identidad y con candidatos capaces de ilusionar al ciudadano.
Creo que ha llegado el momento de hablar de esto sin complejos.
Navarra lleva años gobernada por una fórmula que se presenta como progresista. Y muchos ciudadanos podemos preguntarnos qué ha dejado ese camino: preocupación por las listas de espera sanitarias, una presión fiscal que muchos bolsillos soportan con dificultad, problemas de vivienda, preocupación por la seguridad, debates sobre inmigración y una sensación de que Navarra necesita recuperar ambición económica.
El actual Gobierno navarro se sustenta desde 2023 en un acuerdo programático entre PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin y el apoyo del brazo político de ETA, los batasunos de Bildu.
Mientras tanto, el centroderecha tiene una asignatura pendiente: dejar de mirarse de reojo y empezar a mirar al ciudadano.
Porque el ciudadano no quiere guerras entre siglas. Quiere soluciones.
Y aquí está mi propuesta: UPN-PP en Navarra y PP-UPN en España.
¿Por qué cambiar el orden? Porque cada uno tiene su espacio y su realidad política. En Navarra, UPN tiene una implantación histórica y un peso electoral que nadie puede ignorar. En las elecciones forales de 2023 obtuvo 15 escaños y el 27,92% de los votos, mientras el PP consiguió 3 escaños y el 7,19%.
En unas elecciones generales, la realidad es diferente porque estamos hablando de representar a Navarra en el Congreso y en el Senado y, al mismo tiempo, de contribuir a la política nacional.
Por eso entiendo perfectamente una fórmula en la que las dos siglas aparezcan juntas y nadie tenga que esconderse.
No quiero un partido absorbido por otro. Quiero una coalición.
Y quiero algo todavía más importante: buenos candidatos.
Porque de nada serviría juntar dos siglas si detrás no hay personas capaces de convencer al ciudadano. Personas preparadas, sin amiguismos, cercanas, con capacidad de gestión, que no hayan vivido solo de la política, que hayan conocido y cotizado en la empresa privada durante varios años, que conozcan Navarra y que sepan defenderla. Personas que hagan que un votante de centroderecha vaya a votar con ilusión y no con la sensación de estar escogiendo simplemente al mal menor.
Ese es, para mí, el verdadero reto.
UPN debe poder defender Navarra.
El PP debe poder defender España.
Y juntos deben ser capaces de defender aquello que comparten.
No hace falta que piensen exactamente igual en todo. Los partidos políticos no son sectas y una coalición no significa pensar lo mismo hasta en el último detalle. Significa ponerse de acuerdo en lo fundamental y presentarse ante los ciudadanos con un proyecto común.
Además, ya existe un precedente. UPN y PP concurrieron juntos en diferentes elecciones generales durante años. En 2015, por ejemplo, alcanzaron un acuerdo de coalición que mantenía las siglas de ambas formaciones y establecía el reparto de puestos en las candidaturas. Sin embargo, en 2023 no lograron ponerse de acuerdo y concurrieron por separado.
¿De verdad tenemos que volver a cometer el mismo error?
Yo creo que no.
Y esto no va de decirle al votante lo que tiene que votar. Cada ciudadano decidirá libremente en las urnas. Esto va de ofrecerle una opción que hoy muchos ciudadanos de centroderecha podemos echar en falta: una alternativa unida, reconocible y con personas que despierten confianza.
Porque cuando existen dos opciones que comparten buena parte de su espacio político, dividir ese espacio puede acabar convirtiendo las diferencias entre partidos en un problema para el propio elector.
Y mientras unos se pelean por quién tiene más siglas, otros siguen gobernando.
Por eso mi petición es sencilla: UPN y PP, siéntense, hablen y lleguen a un acuerdo.
Que cada uno conserve su nombre.
Que cada uno conserve su identidad.
Que haya buenos candidatos.
Que exista un programa claro.
Que Navarra tenga su voz.
Y que España tenga también la suya.
UPN-PP en Navarra. PP-UPN en España. Dos siglas, un acuerdo y una alternativa.
Porque quizá lo que muchos ciudadanos estamos esperando no es que uno gane al otro.
Lo que estamos esperando es que, de una vez por todas, empiecen a competir por recuperar la confianza de los ciudadanos y arrebatar el Gobierno abertzale a Txibite y La Moncloa a Sánchez, y así vuelva el constitucionalismo a Navarra y a España.