Conmoción en un pueblo de Navarra por la muerte de su artista más querido: “Es un referente para todos”
El funeral por Félix Mari López Casi, de 89 años, se ha celebrado este lunes 23 de marzo en una iglesia llena de vecinos, familiares y amigos que han querido despedir a uno de los hombres más queridos y admirados en un pueblo de Navarra situado en Tierra Estella.
En su pueblo natal, Murieta, la despedida a Félix Mari López Casi ha estado marcada por la emoción y el cariño. La iglesia de San Esteban se ha llenado para dar el último adiós a un vecino muy conocido por su fe, su cercanía y su inconfundible obra artística.
Durante la celebración, el sacerdote que ha oficiado la misa lo ha definido como “un artista en el sentido pleno de la palabra”, una frase que ha resumido bien el recuerdo que deja entre quienes lo trataron.
Natural de esta localidad navarra situada a 12 kilómetros de Estella, Félix Mari se ordenó teatino en marzo de 1964. A lo largo de su vida compaginó su vocación religiosa con una gran facilidad para el dibujo y con su capacidad para crear arte en piedra, madera y hierro.
Una de sus obras más conocidas ha sido el jardín de piedras y maderas que levantó desde 2006 en un terreno pedregoso de su familia, junto a la carretera nacional 132-A entre Estella y Vitoria. Aquel espacio, nacido en una parcela sin apenas utilidad agrícola, acabó convirtiéndose en un lugar único y muy admirado por vecinos y visitantes.
Félix Mari recogía las piedras y las maderas junto al río Ega o en el monte cercano cuando alguna forma llamaba su atención. Después, con paciencia y muchas horas de trabajo, lograba composiciones sorprendentes por su equilibrio, hasta el punto de que muchos viajeros y ciclistas se detenían al borde de la carretera para contemplarlas. Él mismo solía explicar sus creaciones con la amabilidad que siempre le caracterizó.
Su mirada artística iba mucho más allá de lo evidente. No solo veía materiales extraños o caprichosos, sino formas con alma propia. “Hay formas que parecen tener vida propia”, aseguraba. En aquel espacio también cuidaba numerosos árboles frutales, integrados en un entorno en el que arte y naturaleza convivían de forma singular.
Además de las piedras y las maderas, durante años también expuso varias esculturas de forja orientadas hacia la carretera. Eran figuras llamativas que se convirtieron en otro de sus sellos personales. Cuando ya no pudo atenderlas, quedaron al cuidado de su sobrino Raúl Ayúcar y más tarde fueron donadas a su pueblo natal.
Esas piezas se encuentran ahora en Ezpeldoia, el jardín creado por el Ayuntamiento junto al río Ega para acogerlas. El parque fue inaugurado en el verano de 2024 para disfrute de vecinos y visitantes. “Me gusta el arte y la naturaleza. Tenía yo el sueño de hacer algo en forja junto al vecino de la localidad Esteban Lana”, explicó en su día Félix Mari.
Su obra estuvo siempre ligada a una forma muy personal de entender la vida. “Lo que quiero hacer es algo sobre lo que yo siento de mi filosofía de la vida”, decía. Y añadía: “He querido expresar lo que yo pienso y deseo: un respeto mutuo, bienestar, paz y felicidad para todos”.
Su huella artística no se quedó solo en Navarra. Félix Mari dejó dibujos, pinturas, esculturas y otros trabajos en Mallorca, en Iranzu, en Béjar y también en Estados Unidos, en lugares como Westbrook, Dubuque y especialmente el estado de Colorado, donde residió durante 30 años antes de regresar a su pueblo.
El reconocimiento de sus vecinos quedó muy visible el 24 de julio de 2024, cuando lanzó el chupinazo festivo como premio a toda una vida de creatividad y dedicación. Desde hacía dos años vivía en la residencia de mayores Virgen del Carmen de Sesma.
La noticia de su muerte ha provocado una oleada de cariño en redes sociales. Entre los mensajes publicados, uno de ellos recordaba: “Lo tuve de Prefecto en el Seminario de Palma en los 60. Estaba todo el día pintando y yo volviéndome loco mirando sus cuadros. Pinto desde entonces gracias a él. Lo echaré mucho de menos. Una gran persona y un gran artista. D.E.P.”. Otro resumía el sentir de muchos vecinos con una frase muy repetida este lunes: “Una gran persona y un referente para todos los que tuvimos el placer de conocerlo”.