El pueblo de Navarra que se transformó en Nottingham para Sean Connery y Audrey Hepburn
Navarra fue durante unas semanas una inesperada puerta de entrada a Hollywood. En 1975, la película Robin y Marian, dirigida por Richard Lester, desembarcó en la Comunidad Foral para recrear una de las versiones más recordadas, románticas y crepusculares del mito de Robin Hood.
El gran escenario de aquel rodaje fue Artajona, cuyo imponente Cerco medieval se transformó en la ciudad de Nottingham. Sus murallas, torres y calles empedradas sirvieron como decorado natural para una película protagonizada por dos leyendas del cine: Sean Connery y Audrey Hepburn.
La cinta se estrenó en 1976, pero el rodaje se desarrolló entre mayo y julio de 1975, sobre todo en Navarra y en Castilla. En tierras navarras, el equipo trabajó en Artajona, la sierra de Urbasa, Quinto Real, el bosque de Orgui y el Palacio Real de Pamplona, actual sede del Archivo Real y General de Navarra.
La historia mostraba a un Robin Hood envejecido, cansado tras las Cruzadas, que regresaba a casa y se reencontraba con Marian, convertida ya en abadesa. Esa mirada más humana, madura y melancólica alejó la película de las versiones clásicas de aventuras y la convirtió en una obra muy especial dentro del universo de Robin Hood.
La llegada del rodaje alteró por completo la vida del pueblo. La productora adaptó las casas del Cerco para reforzar la estética medieval, añadió elementos como techos de paja y llegó a pedir a los pastores locales que no esquilaran a sus ovejas, con el fin de mantener una imagen más acorde con la época que se quería recrear.
Para los vecinos, aquel desembarco fue un acontecimiento histórico. Alrededor de un centenar de personas participó como figurante y pudo compartir jornadas de grabación con Sean Connery y Audrey Hepburn, que regresaba al cine después de ocho años alejada de la gran pantalla.
Otros rincones de Navarra también tuvieron protagonismo en la película. La sierra de Urbasa se convirtió en el mítico bosque de Sherwood, mientras que el Palacio Real de Pamplona acogió la escena del banquete entre Robin Hood y Ricardo Corazón de León.
El actor Richard Harris, encargado de interpretar al rey Ricardo Corazón de León, también pasó por Pamplona durante el rodaje. Algunas de sus escenas se grabaron en el antiguo Palacio de Capitanía, vinculado hoy al Archivo General de Navarra.
Los periódicos de la época apenas recogieron referencias amplias sobre la grabación, en parte por las dificultades que la productora puso a los medios locales. Sí ha quedado constancia gráfica de una visita fugaz de Sean Connery y Audrey Hepburn a Pamplona, aunque no se conoce con detalle su agenda ni si acudieron a los toros, al encierro o a algún restaurante destacado.
La elección de Navarra no fue solo una cuestión estética. También tuvo un componente estratégico por la situación de algunos actores británicos, considerados “exiliados fiscales”, que no podían rodar en el Reino Unido sin que sus sueldos se vieran afectados. España ofrecía localizaciones adecuadas y mejores condiciones para sacar adelante el proyecto.
Durante su producción, la película tuvo como título provisional La muerte de Robin Hood. Finalmente se llamó Robin y Marian, aunque en España se estrenó inicialmente como La gran aventura de Robin y Marian. El vínculo con el pueblo quedó sellado en septiembre de 1977, cuando se organizó un pase especial durante las fiestas patronales y muchos vecinos pudieron verse en la gran pantalla.
Medio siglo después, aquel rodaje sigue muy presente en la memoria colectiva navarra. Instituciones como el Archivo Real y General de Navarra han recordado su importancia cultural con microexposiciones, mientras el Cerco de Artajona continúa asociado a la Nottingham de Richard Lester y al paso de Sean Connery y Audrey Hepburn por Navarra.