NAVARRA
Arranca la temporada del jabalí en Navarra con cifras récord: “El año pasado hicimos 16.000 animales”
La temporada 2026-27 permite las batidas y monterías de jabalí desde el 15 de agosto de 2026 hasta el 28 de febrero de 2027.
La temporada de caza del jabalí ya ha arrancado en Navarra este fin de semana y lo ha hecho con unas cifras que muestran el importante volumen que mueve esta actividad en la Comunidad Foral. Uno de sus principales referentes es el Centro de Caza Biurrun, en Murieta, que el pasado año alcanzó un récord de 16.000 animales gestionados.
La temporada 2026-2027 permite las batidas y monterías de jabalí desde el 15 de agosto de 2026 hasta el 28 de febrero de 2027, los jueves, sábados, domingos y festivos. Además, los aguardos y esperas nocturnas están permitidos todos los días entre el 1 de agosto de 2026 y el 31 de julio de 2027.
En este contexto ha comenzado también una nueva campaña para el Centro de Caza Biurrun, ubicado en Murieta, en Tierra Estella, a solo 11 kilómetros de Estella. Se trata de la única empresa recogedora de estas características en Navarra y el País Vasco y se ha convertido en una referencia para buena parte del norte de España.
El centro está especializado en la recogida, recepción, despiece y manipulación de piezas de caza mayor, principalmente jabalí, ciervo y corzo. Las piezas llegan a sus instalaciones, donde se legalizan bajo control veterinario, y posteriormente los cazadores pueden optar por venderlas o encargar su elaboración.
Al frente del negocio se encuentra el navarro Juan Manuel Biurrun Rodríguez, de 63 años, acompañado por sus hijos Patxi y Arancha Biurrun. La empresa afronta su undécima temporada con unas instalaciones que prácticamente han alcanzado el límite de su capacidad.
“Empieza gradualmente la campaña del jabalí y del corzo. Hace mucho calor y no empiezan todas las cuadrillas de cazadores, pero se van poniendo en marcha a lo largo de septiembre”, ha explicado Juan Biurrun. El empresario ha señalado que tienen “todo preparado” para una actividad que no ha dejado de crecer año tras año.
“Aquí ya no caben más jabalís. Tendremos que plantearnos ampliar o echar un poco el freno porque se nos está yendo de las manos. El año pasado hicimos 16.000 animales, que fue un récord, pero cada año superamos al anterior”, ha asegurado. De hecho, ha reconocido que la empresa ha comenzado a rechazar algunos servicios porque ya no tiene capacidad para abarcar más territorio.
El centro trabaja actualmente en Navarra, todo el País Vasco, el norte de Burgos y zonas de Huesca y Zaragoza, además de realizar recogidas puntuales en La Rioja. Durante los fines de semana y festivos moviliza once furgonetas y en plena campaña trabajan alrededor de 30 personas.
“No hay descanso. Cuando hay fiesta es cuando el cazador caza y hay que atenderlo”, ha explicado Biurrun, quien reconoce también las dificultades para encontrar trabajadores para una actividad “muy específica” y con unos horarios exigentes.
El crecimiento del negocio ha sido especialmente llamativo. “Empezamos con 500 animales y ahora esa cifra ya se supera cada fin de semana”, ha recordado. La empresa no se limita a recoger las piezas, sino que elabora embutidos y comercializa carne tanto al por mayor como al por menor.
Una parte cada vez más importante del trabajo se encuentra precisamente en la comercialización. “Nos movemos mucho para vender carne por toda España. Este año pensamos entrar por la costa francesa desde Cataluña”, ha avanzado Juan Biurrun. Entre sus clientes se encuentran restaurantes especializados en cocina cinegética, como Lera, en Zamora, además de establecimientos de Santander o Santa Cruz de Campezo.
El relevo generacional ya ha comenzado dentro de la empresa. Arancha Biurrun se encarga principalmente de las ventas y Patxi Biurrun dirige el trabajo diario, mientras su padre mantiene labores de supervisión. “Yo estoy en una lenta retirada, aunque no me dejan irme del todo”, ha señalado entre risas.
Juan Biurrun comenzó su trayectoria profesional hace 27 años en una carnicería de Murieta. La idea de crear el actual centro surgió cuando se endureció la normativa relacionada con la comercialización de la carne de caza. “Tenía muchos clientes cazadores y no podía dejar de darles ese servicio. Di el paso de abrir este negocio y ha superado todas las expectativas. Al final tuve que cerrar la carnicería porque no podía con las dos cosas”, ha recordado.
Más de una década después, el Centro de Caza Biurrun encara una nueva temporada con cifras récord y con un reto muy diferente al de sus comienzos: decidir hasta dónde puede seguir creciendo. “Estoy contento y satisfecho, con ilusión, pero echo polvo. Ves que trabajando las cosas salen adelante”, ha resumido Juan Biurrun.