PAMPLONA

Asiron exige el B2 de euskera para la oposición de cinco plazas de integrador social con familias en Pamplona

Fotomontaje de Asiron sobre una foto de la fachada del Ayuntamiento de Pamplona.

El Ayuntamiento aprueba una oposición para el Programa de Prevención de Infancia y Adolescencia fijando el idioma como filtro obligatorio y eliminatorio.

Nuevos roces a cuenta de la política lingüística en la administración local. La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado la convocatoria de una oposición para cubrir cinco plazas de técnico superior en Integración Social (nivel C) fijando como requisito indispensable y obligatorio contar con una acreditación B2 de euskera.

La decisión tomada por el equipo de gobierno de Joseba Asiron ha reavivado el debate sobre los criterios de acceso al empleo público en la capital navarra. Las cinco plazas están adscritas al área de Igualdad, Acción Comunitaria y Barrios, concretamente al Programa de Prevención de Infancia, Adolescencia y Familia, un servicio volcado en la intervención socioeducativa directa con menores y familias en riesgo.

Filtro obligatorio

A diferencia de las convocatorias donde la lengua vasca puntúa únicamente como mérito, el diseño aprobado por la corporación convierte el dominio del euskera en una condición eliminatoria previa. Esta exigencia deja fuera de la oposición a cualquier profesional de la Educación o la Integración Social que solo hable castellano, a pesar de tratarse de la lengua materna de la inmensa mayoría de la población pamplonesa.

Los aspirantes que superen el filtro lingüístico deberán acreditar el título de Grado Superior en Integración Social o Educación Social y abonar una tasa de 15,60 euros tras la publicación del proceso en el Boletín Oficial de Navarra.

Exámenes en 2027

El proceso selectivo se desarrollará a partir de enero de 2027 mediante dos pruebas: un examen tipo test de 100 preguntas combinado con supuestos prácticos, y un posterior análisis de competencias personales y laborales.

Quienes aprueben sin obtener una de las cinco plazas fijas pasarán a integrar una bolsa de contratación temporal para cubrir bajas y refuerzos en el servicio municipal de protección a la infancia, consolidando el perfil lingüístico en la plantilla de los barrios.