PAMPLONA

Cientos de firmas en pocas horas contra el cierre de las piscinas de Larrabide elevan la tensión

Piscinas de Larrabide. GOBIERNO DE NAVARRA

La petición en Change.org suma cientos de apoyos mientras el PPN reclama explicaciones urgentes al Gobierno de Navarra por el futuro de estas instalaciones.

La polémica por el cierre de las piscinas de Larrabide en Pamplona ha dado un nuevo paso con el arranque de una recogida de firmas en Change.org para exigir al Gobierno de Navarra que reconsidere su decisión. La iniciativa, impulsada apenas un día después de hacerse visible el malestar vecinal, ya había reunido 487 apoyos en el momento de redactarse esta información.

Los promotores de la petición sostienen que Larrabide “representa mucho más que un simple espacio recreativo” y defienden que estas instalaciones cumplen una función social, ambiental y comunitaria clave en una zona de la ciudad necesitada de espacios verdes y de encuentro. En el texto, los impulsores recuerdan además que detrás de este rechazo hay más de 5.000 usuarios directos, junto a colectivos y asociaciones vecinales y sociales de Pamplona y su comarca.

La solicitud de firmas insiste en que el posible cierre de las piscinas supondría la pérdida de un “refugio climático esencial” en plena ciudad. Los firmantes subrayan que, en un contexto de veranos cada vez más calurosos, este tipo de espacios ayudan a aliviar las altas temperaturas y ofrecen una alternativa accesible para familias, personas mayores y vecinos con menos recursos.

El escrito también pone el acento en la dimensión más social de Larrabide. Sus impulsores aseguran que estas piscinas han sido durante años un lugar de convivencia entre generaciones, de relaciones vecinales y de vida comunitaria en el barrio, por lo que su desaparición no solo implicaría perder una instalación pública, sino también un espacio ligado a la identidad cotidiana de muchas familias de Pamplona.

Por ello, los promotores piden a las administraciones que exploren fórmulas alternativas para compatibilizar el desarrollo del proyecto previsto con la conservación de este recurso público. A su juicio, todavía hay margen para buscar soluciones que eviten la demolición de unas instalaciones que consideran básicas para el barrio y para miles de usuarios.

La campaña de firmas llega después de que este miércoles vecinos y usuarios ya escenificaran su rechazo al cierre de las piscinas de Larrabide, advirtiendo de que la alternativa planteada en Guelbenzu no resolvería el problema. El debate se abrió después de que el Ejecutivo foral planteara estudiar en este espacio una piscina cubierta de 50 metros vinculada al centro de tecnificación deportiva.

A la presión vecinal se ha sumado este viernes la del Partido Popular de Navarra, que ha solicitado la comparecencia urgente de la consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola, por la “alarma social” generada con el futuro de las piscinas públicas de Larrabide y el proyecto de construcción de una piscina olímpica en estas instalaciones.

La portavoz del PPN en la Comisión de Deporte del Parlamento de Navarra, Maribel García Malo, ha denunciado en una nota de prensa la “incertidumbre” y la falta de información que, a su juicio, están sufriendo los miles de usuarios de este servicio público. Según ha señalado, su formación ha recibido la inquietud de numerosos abonados y familias que desconocen qué ocurrirá con una instalación especialmente utilizada durante los meses de verano.

García Malo ha criticado la “improvisación” del Ejecutivo foral y la ausencia de diálogo con los potenciales afectados. En su opinión, el Gobierno de Navarra debe aclarar cuanto antes el alcance del proyecto, el número de personas afectadas, el calendario previsto y las alternativas reales para evitar que miles de ciudadanos pierdan acceso a un recurso público esencial.

Además, el PPN ha advertido de que una clausura sin solución equivalente podría empujar a parte de los usuarios hacia clubes privados, lo que, a juicio de los populares, abriría una brecha de desigualdad en el acceso a servicios deportivos y de ocio.

De esta forma, el conflicto por Larrabide suma ya tres frentes visibles en apenas unos días: la protesta del barrio, la movilización digital con la recogida de firmas y la presión política en el Parlamento. Mientras tanto, el futuro de unas piscinas muy utilizadas en Pamplona sigue sin una respuesta clara para sus miles de abonados.