Hachazo de Asiron al aparcamiento en Pamplona: impone la zona naranja las 24 horas del día en un barrio entero
El Gobierno municipal encabezado por Joseba Asiron ha aprovechado el mes de agosto para acometer los trabajos que transformarán de forma radical el estacionamiento en el barrio: a partir de septiembre, la zona naranja dejará de tener el horario comercial habitual para pasar a ser de pago ininterrumpido las 24 horas del día durante los siete días de la semana.
La maniobra municipal se ensaya como un proyecto piloto en la franja sur —el espacio comprendido entre la calle Río Arga, la calle Ochagavía y el paseo de los Enamorados— e involucra directamente a más de 700 plazas. Con esta decisión, el Ayuntamiento importa al día a día del barrio un modelo restrictivo que, hasta la fecha, únicamente se aplicaba de forma excepcional en el centro de la ciudad durante las fiestas de San Fermín.
Cobrar por aparcar incluso de madrugada y festivos
El cambio en la regulación afecta a arterias principales del barrio como las calles Bernardino Tirapu, Joaquín Beunza, Juslarrocha o Carmen Baroja Nessi, además de absorber los aparcamientos de Anelier y Corralillos. Aunque la zona ya contaba con regulación de estacionamiento, la nueva fórmula elimina cualquier franja de aparcamiento libre, obligando a pasar por caja o disponer de tarjeta de residente también durante las noches, madrugadas, sábados y domingos.
Bajo la justificación de reservar espacio para los vecinos de los sectores 8 (Rochapea) y 1 (Casco Antiguo) y desincentivar el tráfico que acude de ocio nocturno al centro, la medida supone en la práctica un blindaje total que penalizará a familiares, visitantes y trabajadores que acudan al barrio fuera del horario laboral convencional.
Parche a la pérdida de plazas por las obras de Anelier
Esta restricción busca también amortiguar el impacto de las propias actuaciones del área de Movilidad, que ha eliminado un paquete sustancial de plazas en el paseo Anelier debido a sus obras de reurbanización. Para sostener el cambio, el Consistorio se apoya en un informe de lecturas de matrículas del pasado enero que registraba ocupaciones nocturnas del 93%, con la intención manifestada de derivar el tráfico hacia los parkings disuasorios de Cardenal Ilundáin y Trinitarios.
La conversión a 'zona 24 horas' ha empezado a encender el malestar vecinal en la Rochapea por el afán recaudatorio que supone cobrar por estacionar en la vía pública sin descanso durante todo el año.