Lapidario comunicado de Osasuna tras el aplazamiento del partido contra el Celta: "No es fútbol, es La Liga"
El inicio de temporada en el fútbol español ha saltado por los aires antes de que el balón eche a rodar. El Club Atlético Osasuna ha emitido un durísimo comunicado oficial para denunciar la gestión realizada por LaLiga y la RFEF tras el aplazamiento de su partido de este domingo ante el Celta de Vigo, provocado por el lamentable estado del césped de Abanca Balaídos por una plaga de hongos.
Aunque la entidad navarra asegura comprender la situación que atraviesa el club gallego, la junta directiva osasunista ha estallado ante la resolución adoptada por los organismos reguladores, calificándola de "falta de respeto inadmisible" y cerrando su escrito con una dardo demoledor hacia la patronal: "Efectivamente no es fútbol, es LaLiga".
La indignación en Tajonar nace de la arbitrariedad con la que se ha fijado la nueva fecha. Según revela Osasuna, tanto el conjunto navarro como el Celta de Vigo habían alcanzado un acuerdo formal para disputar el choque los días 24 o 25 de septiembre, coincidiendo con el parón de selecciones. Esta alternativa permitía no sobrecargar de minutos a las plantillas en un periodo tan crítico para las lesiones como es el arranque liguero.
Sin embargo, a pesar de que tanto LaLiga como la RFEF eran conocedoras de este pacto entre clubes, han decidido fijar unilateralmente el encuentro para el jueves 27 de agosto, haciendo oídos sordos a las demandas de las dos directivas.
Osasuna, el equipo más perjudicado por un problema ajeno
La decisión de la patronal deja a Osasuna en una situación rocambolesca. Los rojillos se ven obligados a jugar contra el Levante el lunes 24 de agosto y, apenas 72 horas después, volver a vestirse de corto en Vigo. Para colmo, LaLiga se ha negado rotundamente a adelantar el duelo ante el conjunto granota para otorgar al menos un día más de margen de descanso a la plantilla.
A menos de 48 horas de que la expedición navarra tuviera planificado su vuelo a tierras gallegas, la directiva no ha dudado en tildar la medida de improvisación constante: "Que una competición como la española decida un jueves, a tres días de un partido, un aplazamiento sigue la línea de los habituales movimientos de última hora a los que desgraciadamente nos hemos acostumbrado por la falta de previsión y de seriedad", aseveran desde el club.
Osasuna concluye su nota lamentando que se pretenda vender esta imposición como un acto "en coordinación con los clubes", demostrando una "nula sensibilidad" con la entidad que ha resultado doblemente perjudicada por un fallo del que era completamente ajena.