Menos coches y más multas: Asiron vende como un éxito la caída de circulación en la Zona de Bajas Emisiones de Pamplona
La Zona de Bajas Emisiones de Pamplona ha dejado esta semana su primer balance oficial y el Ayuntamiento ha vendido como un éxito el arranque del sistema. La ZBE ha estado en vigor desde el 1 de enero de 2026 y el Consistorio ha puesto el foco en la bajada de accesos al perímetro restringido.
En paralelo, el balance ha llegado tras medidas previas de movilidad que han reducido capacidad viaria en puntos clave, según se recoge en el contexto municipal de los últimos años. Entre ellas, la implantación de un carril bici de tres metros en zonas estratégicas y la conversión de la carretera del campus de la Universidad de Navarra en ciclocalle de sentido único, limitada a 30 km/h.
La pregunta que sigue abierta es si Pamplona tiene hoy menos coches o si el tráfico se ha movido a otros itinerarios. Todo apunta a desvíos hacia barrios periféricos, trayectos más largos e imprevisibles y, además, a conductas como el estacionamiento con el motor en marcha, que la Policía Municipal sanciona.
Según los datos municipales presentados hoy por el Ayuntamiento, en las nueve primeras semanas se han contabilizado menos entradas de vehículos al área controlada. El recuento ha pasado de 190.597 en 2025 a 179.614 en 2026, lo que el Ayuntamiento ha traducido en un descenso del 6,11% y 10.983 accesos menos.
El equipo que dirige Joseba Asirón y su concejal de Movilidad, Joxe Abaurrea, ha enmarcado esas cifras como una prueba de que el nuevo control de accesos está funcionando. También ha señalado que esa reducción se está traduciendo en menos emisiones dentro de la zona.
Con la metodología empleada por el Consistorio —mitad de vehículos de gasolina y mitad diésel, y un recorrido medio diario de 10 kilómetros— el Ayuntamiento ha calculado que se han evitado 0,3 toneladas de CO₂ al día. Con esa misma referencia, ha estimado un impacto anual equivalente a 75 toneladas si se toma como base 250 días laborables.
La ZBE incluye el área delimitada por Taconera, Navas de Tolosa, Paseo de Sarasate, Duque de Ahumada, Juan de Labrit, Vergel y Huertas de Santo Domingo. Es una zona donde ya se han acumulado restricciones de tráfico en los últimos años, lo que abre la puerta a lecturas distintas del dato.
Una de las claves está en la evolución semanal. La primera semana del año ha marcado una caída más fuerte en los accesos y, después, el descenso se ha moderado, moviéndose en bajadas más contenidas en semanas posteriores, según el balance municipal.
El Ayuntamiento también ha destacado el aumento de vehículos con distintivo ambiental 0 y ECO. Ha cifrado ese crecimiento en un 26,53% y un 10,19% y ha recordado que el acceso se ha vinculado a la clasificación de la DGT, con circulación permitida para etiquetas 0, ECO, B y C, además de excepciones.