Pamplona refrigerará 15 aulas de educación especial en 14 colegios públicos para combatir las altas temperaturas
Los trabajos se ejecutarán en cuatro meses y buscan crear refugios climáticos que protejan al alumnado y al profesorado de educación especial frente a las altas temperaturas en las aulas.
La refrigeración en aulas de educación especial llegará este verano a quince espacios de catorce colegios públicos de Pamplona. El Ayuntamiento va a invertir 168.093,68 euros en unos trabajos destinados a reducir el impacto de las altas temperaturas sobre el alumnado y el profesorado.
La actuación contará con un plazo de ejecución de cuatro meses y se organizará para tratar de interferir lo menos posible en la actividad educativa cuando comience el nuevo curso en septiembre. Los trabajos permitirán crear refugios climáticos dentro de los centros públicos de Pamplona.
Entre los colegios incluidos se encuentran Bernat Etxepare, Doña Mayor García Galdeano, Cardenal Ilundáin y Buztintxuri, además de Sanduzelai, Rochapea y San Jorge. También figuran Iturrama, Azpilagaña, Hegoalde, Lezkairu, Mendillorri y Lago de Mendillorri.
El contrato para instalar la refrigeración en aulas de educación especial se ha dividido en cuatro lotes para atender las necesidades de los catorce centros. Los lotes 1 y 3 incluyen cuatro colegios cada uno, mientras que en los lotes 2 y 4 se actuará en tres centros.
La particularidad se encuentra en el Colegio Público Buztintxuri, donde se refrigerarán dos aulas de educación especial. De esta forma, la actuación alcanzará un total de quince aulas distribuidas entre los catorce colegios.
La empresa Altxemi Huarte SL será la encargada de desarrollar los cuatro lotes por el importe total de 168.093,68 euros. El plazo previsto para completar todas las instalaciones será de cuatro meses, aunque se intentará que los trabajos no afecten al funcionamiento habitual de los centros desde septiembre.
La inversión procede de una convocatoria de ayudas del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra. Su finalidad es garantizar una adecuada climatización de los espacios utilizados por alumnado de educación especial en centros educativos públicos.
El proyecto busca así crear refugios climáticos capaces de prevenir los efectos que las temperaturas elevadas pueden tener sobre la actividad académica. La refrigeración en aulas de educación especial pretende ofrecer unas condiciones más adecuadas durante los episodios de calor.
Las aulas en las que se actuará tienen una superficie aproximada de 50 metros cuadrados y disponen de fachadas en las que podrán colocarse las unidades exteriores. El sistema previsto será de tipo multisplit, compuesto por una unidad exterior y dos unidades interiores conectadas mediante una línea frigorífica.
La unidad exterior se instalará en la fachada correspondiente al aula, mientras que las dos unidades interiores quedarán colocadas dentro del espacio educativo, en esa misma fachada. Las instalaciones dispondrán además de una salida de condensados conducida directamente hacia el exterior.
Para suministrar electricidad al nuevo sistema se tenderá una línea desde el cuadro eléctrico de planta más cercano. Cuando el edificio disponga de falso techo, la acometida discurrirá por ese espacio y, cuando no sea posible, se utilizará una canalización vista hasta las diferentes unidades.
Junto a la mesa utilizada por el profesorado se colocará además un termostato desde el que se podrán controlar las unidades interiores. Este dispositivo permitirá regular la temperatura del aula y gestionar el funcionamiento del sistema de refrigeración.