Los trabajadores de la zona azul cargan contra Asiron: denuncian jornadas de hasta nueve horas y media
Los sindicatos denuncian jornadas de hasta nueve horas y media, turnos partidos y trabajo nocturno en solitario, y reclaman al Consistorio que se implique en el conflicto laboral.
El Ayuntamiento de Pamplona, gobernado por Joseba Asiron, se ha situado en el centro de las críticas de los trabajadores de Dornier, la empresa encargada de gestionar la zona azul de Pamplona. La plantilla ha reclamado este viernes, 6 de noviembre, la intervención municipal ante unas nuevas condiciones laborales que, según denuncia, perjudican la conciliación familiar y ponen en riesgo su seguridad.
El comité de empresa de Dornier, integrado por LAB, ELA, UGT y CCOO, ha señalado directamente al Ayuntamiento de Asiron porque, según los sindicatos, el propio pliego municipal respalda los cambios organizativos impuestos por la empresa. Por ello, ha exigido al Consistorio que asuma su responsabilidad y se implique en la búsqueda de soluciones.
Los trabajadores han salido este viernes a la calle para mostrar su rechazo a las nuevas condiciones. Primero se han concentrado frente a la sede de Dornier y posteriormente han trasladado su protesta hasta las dependencias del Área de Seguridad y Convivencia Ciudadana del Ayuntamiento de Pamplona.
La movilización se ha producido después de que la empresa haya aplicado una modificación sustancial de las condiciones de trabajo tras finalizar sin acuerdo las negociaciones con los sindicatos. El comité ha denunciado la falta de voluntad negociadora de Dornier y ha advertido de un empeoramiento de las condiciones laborales.
Uno de los principales motivos de conflicto es la nueva organización del servicio de estacionamiento regulado, que contempla actividad durante las 24 horas del día y los 365 días del año. A ello se suma la implantación de turnos partidos, que los representantes sindicales consideran especialmente perjudiciales para la conciliación de la vida laboral, familiar y personal.
Los sindicatos también han denunciado que algunos calendarios no alcanzan las horas anuales de trabajo establecidas. Esta circunstancia genera bolsas de horas que la empresa podrá utilizar según sus necesidades, aumentando la disponibilidad exigida a los trabajadores y el control sobre sus jornadas.
Otra de las críticas se centra en la duración de los turnos. El comité ha advertido de que las jornadas de hasta nueve horas y media pueden provocar un importante desgaste físico, especialmente entre los empleados que desarrollan buena parte de su actividad en las calles de Pamplona.
La seguridad de los trabajadores constituye otro de los puntos de enfrentamiento. Los sindicatos han expresado su preocupación por los turnos nocturnos en solitario, en los que los inspectores deben realizar sus funciones sin acompañamiento.
Ante esta situación, han reclamado que los empleados puedan trabajar por parejas en zonas aisladas o conflictivas. También han solicitado que los desplazamientos en vehículo se realicen con dos trabajadores para evitar que quien conduce tenga que manipular las pantallas durante la circulación.
Además, el comité ha denunciado que las nuevas condiciones perjudican a los empleados que no tienen permiso de conducir. Por este motivo, ha pedido que Dornier asuma o contribuya a financiar la obtención del carné.
La representación sindical ha insistido en que el conflicto no afecta únicamente a la empresa concesionaria. También ha reclamado una implicación directa del Ayuntamiento de Pamplona, al considerar que las condiciones recogidas en el pliego municipal respaldan la nueva organización del servicio.
Por ello, los sindicatos han exigido tanto a Dornier como al Ayuntamiento gobernado por Joseba Asiron que busquen una solución que garantice unas condiciones laborales adecuadas. “No pedimos privilegios; pedimos conciliación, salud laboral y unas condiciones de trabajo dignas”, ha concluido el comité de empresa.