El alcalde de Fustiñana exige el cese del consejero de Salud tras el cierre de las urgencias
La tensión política y vecinal por el desmantelamiento de las urgencias sanitarias nocturnas en la Ribera ha alcanzado su punto de máxima ruptura. Tras confirmarse la polémica decisión del Ejecutivo foral de suprimir el servicio presencial nocturno en la localidad, el alcalde de Fustiñana, Sergio Vitas, ha exigido públicamente este martes el cese inmediato del consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez.
La reclamación del primer edil se ha producido inmediatamente después de mantener una reunión de urgencia con el propio titular de Salud. A la salida del encuentro, Vitas se ha mostrado contundente al constatar que por parte del departamento "no existe ninguna voluntad de diálogo, negociación o rectificación". Según ha denunciado el alcalde, el tijeretazo en la atención médica rural constituye una "imposición inamovible contra los vecinos" del municipio.
Duras acusaciones contra la gestión del mundo rural
El regidor de Fustiñana ha cargado con dureza contra la actitud mostrada por Domínguez durante la negociación, afirmando que su "nula voluntad de diálogo y la falta de empatía con la población rural", especialmente con las personas más vulnerables que requieren asistencia médica urgente en su localidad, le inhabilitan políticamente. "Menosprecia a las instituciones locales y eso le incapacita para tener ninguna responsabilidad de gestión", ha aseverado con firmeza.
Asimismo, el alcalde ha lanzado una seria advertencia al Palacio de Navarra, apuntando de forma directa a la presidencia. Vitas ha avisado de que si el consejero continúa en el cargo desguazando las prestaciones públicas de la comunidad, entenderán que estas medidas lesivas están respaldadas por la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y compartidas de forma conjunta por todos los partidos y socios que sostienen al Ejecutivo.
"Han pasado de la pancarta al sillón y los recortes"
La crítica municipal ha ido más allá de la gestión técnica del Departamento de Salud, censurando lo que el consistorio califica como una preocupante incoherencia política en la Comunidad foral. El alcalde ha lamentado profundamente que se esté castigando a los pueblos de la Ribera con recortes en servicios sanitarios básicos precisamente en una época en la que el Gobierno de Navarra dispone de un volumen de ingresos récord.
"Han pasado de la pancarta en defense de la sanidad pública a aplicar los recortes en cuanto han tocado sillón", ha sentenciado con dureza Sergio Vitas. Para concluir, el edil ha recordado al Ejecutivo que resulta incompatible defender con eslóganes la lucha contra la despoblación en las campañas institucionales mientras se margina a las familias de las zonas rurales despojándolas de la seguridad médica más elemental en su día a día.