POLÍTICA

La consejera navarra Alfaro pierde los papeles: ve "indecente, vil y rastrero" que se rechazaran los decretos de Sánchez

Javier Remírez, vicepresidente del Gobierno de Navarra, y Begoña Alfaro, consejera de Vivienda, comparecen en rueda de prensa tras la sesión del Gobierno de Navarra. PABLO LASAOSA
La consejera de Vivienda asegura que Navarra seguirá aplicando sus propias medidas y defiende que mantener la movilización en la calle beneficia al Gobierno en sus negociaciones.

Begoña Alfaro ha cargado con dureza contra el rechazo del Congreso de los Diputados a los dos decretos de vivienda impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez. La vicepresidenta tercera del Gobierno de Navarra y consejera de Vivienda ha calificado lo ocurrido de “absolutamente indecente, vil y rastrero”.

El Congreso no ha convalidado este viernes 2 de octubre las dos normas planteadas por el Ejecutivo central. Los decretos han decaído con los votos en contra, entre otros, de UPN, PP, Vox y Junts, una decisión que Alfaro ha cuestionado abiertamente. 

La consejera de Vivienda del Gobierno de Navarra ha considerado que las medidas incluidas en los decretos eran “de mínimos”. A su juicio, su rechazo responde a la defensa de determinados intereses económicos.

Alfaro ha dirigido especialmente sus críticas hacia “las derechas”. “Ahí coinciden todas, se envuelvan en la bandera en la que se envuelvan”, ha asegurado al valorar la votación celebrada en el Congreso de los Diputados.

La vicepresidenta tercera ha relacionado esta posición con los intereses de grandes propietarios y fondos de inversión. Precisamente, el Gobierno de Navarra mantiene negociaciones para recuperar alrededor de 600 viviendas que han perdido recientemente su calificación como vivienda protegida de alquiler y que están en manos de fondos. 

Entre ellos se encuentran promociones vinculadas a Testa-Blackstone y Catella. Alfaro ya había defendido antes de la votación que los decretos podían reforzar la posición negociadora de Navarra frente a estos propietarios. 

Tras el rechazo de las normas estatales, la consejera ha asegurado que Navarra seguirá adelante con sus propias políticas de vivienda. Ha defendido que la Comunidad foral dispone de competencias para adoptar medidas al margen de las decisiones que se tomen en Madrid.

El Ejecutivo foral va a continuar desarrollando “todas las medidas estructurales que hagan falta a favor de la mayoría social para el acceso a una vivienda asequible”, ha afirmado Alfaro. Y lo hará, ha añadido, “independientemente de lo que suceda en Madrid”. 

La vicepresidenta también ha defendido las movilizaciones por la vivienda y ha reconocido que la presión en la calle puede favorecer la posición del Gobierno de Navarra en las conversaciones que mantiene con los fondos propietarios de viviendas.

“Si se mantiene el pulso en la calle, a nosotros desde la institución nos beneficia”, ha señalado Alfaro sobre las negociaciones. Pamplona ha acogido precisamente este viernes una manifestación por la vivienda que ha recorrido el Casco Viejo después de la votación de los decretos en el Congreso. 

Alfaro ya había mostrado días atrás su respaldo a las movilizaciones y había defendido las herramientas aplicadas por el Ejecutivo navarro. Entre ellas se encuentran la declaración de zonas de mercado tensionado, el blindaje del alquiler protegido y el derecho de adquisición preferente sobre determinadas viviendas que han perdido su protección.

La consejera sostiene que la declaración de 21 municipios navarros como zonas tensionadas ha permitido reducir un 5% los precios del alquiler en esas localidades. Esa declaración, aprobada el 19 de mayo de 2025, ha sido recurrida por la Asociación de Constructores y Promotores de Navarra.

El departamento que dirige Alfaro ha previsto además incrementar los recursos destinados a comprar vivienda. La consejera ha avanzado que los próximos presupuestos contemplarán 22 millones de euros para adquisición de vivienda pública, frente al millón presupuestado al comienzo de la legislatura.