El alquiler se hunde en Navarra: la oferta de vivienda se desploma con las políticas de Chivite y Alfaro en marcha
La oferta de alquiler en Pamplona se ha desplomado un 39% durante el segundo trimestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025. La capital navarra se ha convertido así en una de las ciudades españolas donde más vivienda estable ha desaparecido del mercado mientras el Gobierno de María Chivite y la consejera Begoña Alfaro han reforzado sus políticas intervencionistas.
Los datos publicados este martes, 21 de julio, por la plataforma inmobiliaria Idealista han situado a Pamplona como la segunda capital tensionada con una mayor caída de la oferta. Solo San Sebastián, con un descenso del 42%, ha registrado una evolución peor.
El retroceso de la oferta de alquiler en Pamplona ha superado ampliamente al observado en otras zonas sometidas a controles. A Coruña ha perdido un 36% de las viviendas disponibles; Bilbao y Lleida, un 27%; Tarragona, un 16%; Vitoria, un 14%; y Barcelona, un 11%.
La única excepción entre los mercados declarados tensionados ha sido Girona, donde la oferta de alquiler permanente ha aumentado un 55%. En el resto de ciudades afectadas, la tendencia ha sido claramente negativa, con Pamplona situada entre los casos más preocupantes.
Los resultados vuelven a poner en cuestión la estrategia aplicada por el Ejecutivo de María Chivite y las medidas defendidas por Begoña Alfaro. La intervención del mercado no ha conseguido ampliar el parque disponible para las familias, sino que ha coincidido con una retirada acelerada de viviendas destinadas al alquiler habitual.
¿Qué ha ocurrido con esos pisos? Los datos reflejan que una parte de los propietarios ha optado por fórmulas menos rígidas y con una regulación diferente. Mientras la oferta permanente se ha hundido un 39%, los alquileres de temporada en Pamplona han aumentado un 50% en solo un año.
Este trasvase amenaza con complicar todavía más el acceso a una vivienda para quienes buscan instalarse de manera estable en Pamplona. Los contratos temporales, distintos de los alquileres turísticos, están dirigidos habitualmente a estancias limitadas y no cubren de la misma forma las necesidades de familias o trabajadores que necesitan una residencia habitual.
La comparación nacional también resulta significativa. En el conjunto de España, la oferta de alquiler permanente apenas ha descendido un 0,2% durante el último año, una caída muy alejada del 39% registrado en la capital navarra.
Al mismo tiempo, la oferta de alquileres de temporada ha crecido un 13% en España y ya representa el 29% del mercado al cierre del segundo trimestre de 2026. En Pamplona, el incremento ha sido casi cuatro veces superior a la media nacional.
Entre las grandes ciudades declaradas tensionadas, A Coruña ha encabezado el crecimiento del alquiler temporal, con un 105%. A continuación se han situado Pamplona, con un 50%; San Sebastián, con un 37%; y Bilbao, con un 33%.
La evolución muestra cómo la regulación puede terminar modificando el tipo de contratos ofrecidos sin resolver la falta de vivienda. En lugar de aumentar el número de pisos para residencia permanente, el mercado se ha desplazado hacia arrendamientos de temporada, menos expuestos a algunas de las restricciones aplicadas a los contratos habituales.
Fuera de las zonas tensionadas, la situación ha sido diferente en varios de los grandes mercados. La oferta ha aumentado un 4% en Madrid, un 8% en Palma y un 13% en Málaga, mientras que Alicante ha registrado un descenso del 7% y Valencia del 3%.
Estas cifras contrastan con la caída registrada en la oferta de alquiler en Pamplona. La capital navarra ha perdido vivienda disponible a un ritmo muy superior al de ciudades donde no se han aplicado las mismas políticas de control.
En total, han sido 17 capitales españolas las que han aumentado su oferta durante el último año. Girona ha liderado la subida, con un 55%, seguida de Lugo, con un 28%, y Cáceres, con un 22%.
Al margen de las zonas tensionadas, las mayores caídas se han registrado en Huesca y Ceuta, ambas con un 40% menos de oferta. Después se han situado Huelva, con un descenso del 24%; Melilla, con un 22%; y Ciudad Real, con un 20%.
Los mercados medianos también han experimentado importantes aumentos en los arrendamientos de temporada. La oferta ha crecido un 225% en Melilla, un 81% en Lugo, un 75% en Valladolid y Guadalajara, un 69% en Zaragoza y un 68% en León.
La legislación autonómica catalana ha producido una evolución diferente en este segmento. La oferta temporal se ha reducido un 52% en Girona, un 49% en Tarragona, un 42% en Barcelona y un 12% en Lleida.
Tras estos cambios, San Sebastián se ha convertido en la ciudad con mayor peso del alquiler de temporada, que ya supone el 58% de toda su oferta. Le han seguido Bilbao, con un 57%; Cádiz, con un 53%; y Barcelona, con un 51%.