El bar Franky: el local junto al Palacio de Justicia que reaparece en el caso Cerdán tras una confesión clave
El bar Franky de Pamplona ha regresado al centro del caso Koldo tras la comparecencia de Miguel Moreno Purroy en el Parlamento de Navarra. El asesor fiscal vinculado al local ha reconocido que emitió facturas falsas a nombre de Acciona por indicación de Koldo García.
La admisión se ha producido este martes en la comisión de investigación sobre adjudicaciones públicas. Moreno Purroy ha explicado que las facturas no respondían a servicios reales y que se trató de una decisión “equivocada” de la que se arrepiente.
Según su relato, las facturas simulaban comidas en el restaurante Franky y se giraban a Acciona. Ha detallado que Koldo le facilitó una tarjeta con los datos de la empresa para poder emitirlas. En total, ha cifrado las facturas en “unas 6 o 7” y por un importe que no superó los 8.000 euros.
Este reconocimiento conecta con lo que la UCO venía describiendo en sus informes. La Guardia Civil apuntaba a una operativa en la que Acciona, o alguna UTE vinculada, abonaba por transferencia facturas del bar y después se generaba efectivo. Ese dinero, siempre según el informe policial, acabaría retirándolo Koldo García.
Sin embargo, no todos los comparecientes han ofrecido la misma versión. El gestor del establecimiento, Francisco Javier Lorente, también declaró la semana pasada en el Parlamento y negó haber entregado dinero en metálico a Koldo o haber participado en ninguna trama. Además, recordó que existe un procedimiento judicial en curso y evitó entrar en más detalles.
Por su parte, el exdirectivo de Acciona en Navarra Fernando Merino admitió que comió con Koldo en el bar Franky. No obstante, defendió que las facturas respondían a comidas o eventos reales y ha rechazado cualquier irregularidad.
La relevancia del bar Franky de Pamplona en el caso no se limita a las facturas. El local, situado junto al Palacio de Justicia de Pamplona, ha sido citado como punto de encuentro del entorno de Koldo en su etapa navarra. Más que un simple restaurante, aparece en el sumario como un espacio donde se movían relaciones e información.
Con la admisión realizada este martes, el foco informativo se ha estrechado. Ya no se trata solo de lo que recoge un informe policial, sino de una confesión directa sobre la emisión de facturas sin prestación real y sobre quién habría impulsado esa iniciativa. El bar Franky queda así en una posición delicada dentro de una investigación que sigue abierta.