Casi 50 menores tutelados por el Gobierno de Chivite han denunciado abusos sexuales en Navarra, según datos oficiales

Menores en un centro de acogida. Imagen generada por inteligencia artificial.
El dato oficial llega tras la presunta agresión sexual a un niño de 4 años en un centro de acogida del Gobierno de Navarra y reabre el debate sobre la tutela, la mezcla de edades y la transparencia del sistema.

El Gobierno de Navarra ha reconocido que 49 menores tutelados en la comunidad han denunciado haber sufrido abusos sexuales entre 2019 y mayo de 2025.

El dato irrumpe en plena polémica por el caso del niño de 4 años presuntamente agredido sexualmente en el centro tutelado Lagunetxea (Mutilva), un episodio que Navarra.com ha seguido durante días con informaciones y audios en exclusiva sobre la gestión del Departamento de Derechos Sociales y la comunicación con la madre.

Desde entonces, el Gobierno foral ha defendido que actuó “conforme a protocolo”. Sin embargo, las revelaciones conocidas —mensajes tardíos, lenguaje ambiguo y testimonios internos— han reabierto el debate sobre si el sistema de tutela está protegiendo de verdad a los menores más vulnerables.

En ese contexto, el propio Ejecutivo ha tenido que poner cifra a un problema más amplio: según una información publicada por El País y después recogida por SER Navarra, 49 menores tutelados en Navarra han denunciado abusos sexuales desde 2019 y hasta mayo de 2025.

La cifra es especialmente relevante porque llega tras un caso que ha cuestionado la gestión institucional desde varios frentes. Navarra.com ha publicado un audio en el que una funcionaria llegó a describir lo ocurrido con el niño de 4 años como “conductas sexualizadas entre dos críos”, pese a que el presunto agresor tenía 16.

También se han conocido audios y conversaciones en las que la madre denunciaba que fue informada con retraso, que no se le habló de posible agresión sexual hasta dos días después y que solo pudo ver a su hijo “cinco minutos” cuando estaba ingresado en el Hospital Universitario de Navarra.

El foco no se limita a la reacción posterior. Tras la polémica, han trascendido además reconocimientos internos sobre la idoneidad del recurso: la madre ha sostenido que trabajadoras del sistema le trasladaron que su hijo, por edad, no debería haber estado en un centro donde conviven menores de 4 a 17 años, y que no se encontró una familia de acogida adecuada pese a explorar la red disponible.

Con el dato oficial de 49 denuncias sobre la mesa, el caso Lagunetxea deja de ser un episodio aislado y pasa a encajar en un patrón que el propio Gobierno admite: menores tutelados que denuncian violencia sexual en distintos contextos. La controversia política ya ha sido intensa, con exigencias de explicaciones y responsabilidades