POLÍTICA

Indignación política por el silencio de Antxon Alonso: "Nos hubiera gustado escuchar sus respuestas"

El administrador de Servinabar, Antxon Alonso, a su llegada este martes al Parlamento de Navarra. EFE/Iñaki Porto

Los grupos han salido de la comisión de investigación sin las explicaciones que esperaban del administrador de Servinabar, que se ha acogido a su derecho a no declarar.

El Parlamento de Navarra ha vivido este martes una comparecencia marcada por el silencio de Antxon Alonso y por la indignación de varios grupos, que han lamentado salir de la comisión de investigación sin respuestas a preguntas que llevaban días anunciando.

El administrador de Servinabar se ha acogido desde el inicio a su derecho a no declarar al estar investigado en el Tribunal Supremo, y ha explicado que lo hacía siguiendo la recomendación expresa de su abogado. La sesión se ha prolongado durante más de tres horas.

Ese mutismo casi total ha condicionado el tono del debate y ha alimentado el choque político entre quienes han exigido explicaciones y quienes han defendido que la comisión no puede convertirse en un espacio para dar por ciertos hechos no probados. En ese contexto, varios portavoces han criticado que el compareciente haya escuchado las preguntas sin contestar y con gestos visibles durante el interrogatorio.

El primer turno lo ha encabezado UPN, con Javier Esparza, que ha situado a Alonso en el centro de una presunta trama corrupta vinculada a adjudicaciones de obra pública. Aunque no ha respondido a sus preguntas, Alonso ha dejado una frase que ha resumido su posición ante ese bloque de cuestiones: “Le contestaría muy a gusto a casi todas, pero no voy a contestar porque me lo dice mi letrado”.

Desde el PSN, Javier Lecumberri ha reconocido el derecho del empresario a no declarar, pero ha advertido de que el silencio tenía “claros inconvenientes” porque abría la puerta a hipótesis y teorías sin ratificación judicial. Lecumberri también ha reprochado que se pudiera utilizar la comisión para “ensuciar el nombre” de Navarra. En ese intercambio, Alonso sí ha contestado a una pregunta concreta del PSN sobre si en la causa en la que está investigado había alguna obra pública navarra bajo investigación: “A mí me conste, ni una”.

El portavoz de EH Bildu, Adolfo Araiz, ha insistido en que quedaban “muchas cosas por aclarar” y le ha animado a contestar porque, ha dicho, la sociedad navarra lo agradecería. Le ha planteado varias preguntas sobre la intervención de Santos Cerdán en obras y sobre contrataciones vinculadas a su entorno, pero no ha obtenido respuesta.

La reacción más directa al silencio la ha verbalizado Geroa Bai. Su portavoz, Pablo Azcona, ha resumido el malestar con una frase que se ha quedado como titular político de la sesión: “Nos hubiera gustado escuchar sus respuestas, explicaciones e informaciones”. Al mismo tiempo, ha señalado que respetaban su decisión de no declarar por estar investigado. Azcona también ha advertido de un efecto colateral: el mutismo daba margen a que algunos portavoces emplearan su tiempo en “relatos” basados unas veces en hechos, otras en informes conocidos y otras en conjeturas.

En Contigo-Zurekin, Miguel Garrido ha apretado especialmente con la idea de que Alonso era “una de las pocas personas” que conocía lo sucedido y que podía ayudar al trabajo de la comisión. En uno de los pocos momentos en los que el compareciente ha hablado, y tras varias preguntas insistentes, Alonso ha respondido si había facilitado una trama de corrupción alrededor de su empresa: “Evidentemente, no”. También ha añadido que nada le gustaría más que poder explicar su versión, pero que debía proteger su defensa y que respondería “cuando me lo diga mi abogado”.

El PPN, con Javier García, ha dicho que Alonso tenía una oportunidad para dar luz a preguntas que “están en la calle”. Le ha preguntado por el grado de implicación de Santos Cerdán en la actividad de Servinabar y por quién le abrió la puerta del Partido Socialista y del Palacio de Navarra. Alonso ha replicado que se le estaban haciendo “permanentemente las mismas preguntas” y que, si no había contestado a los anteriores portavoces, lo lógico era que tampoco contestara a los siguientes.

El parlamentario de Vox, Emilio Jiménez, ha centrado su intervención en la preocupación por los dineros públicos y por posibles delitos asociados a la corrupción. Tras desearle suerte en su proceso, Alonso le ha respondido con un “muchas gracias”.

Otro de los escasos tramos en los que Alonso ha intervenido ha llegado cuando se le ha preguntado por la adjudicación del túnel de Belate y la presencia de Servinabar en una UTE. Ahí ha leído un escrito para subrayar que confiaba en los órganos de control y en el esclarecimiento judicial, y ha citado a la Cámara de Comptos y auditorías externas encargadas por el Gobierno foral, que habían concluido que las adjudicaciones se ajustaron a la normativa y no habían ocasionado perjuicio económico a Navarra.

Al finalizar la sesión, Alonso ha dado las gracias a los parlamentarios “por el respeto” y ha añadido una frase que ha dejado abierta la expectativa política de las próximas semanas: “Espero en breve poder hablar”.