POLÍTICA

El viaje de Koldo: de militante de base en el PSN a pieza clave de la corrupción del PSOE

Koldo García tras el entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos. EFE
El exasesor de Ábalos inició su recorrido público en el entorno del PSN, donde fue concejal en Huarte y edil electo en Santesteban.

La crónica política española de los últimos tiempos difícilmente se puede entender sin el nombre de Koldo García Izaguirre, un personaje que ha pasado de la sombra institucional a convertirse en una pieza clave de la trama de corrupción que sacude las estructuras del PSOE. Sin embargo, para comprender el origen y el posterior manejo de las influencias que presuntamente operaron en el Ministerio de Transportes junto a José Luis Ábalos, resulta indispensable mirar hacia atrás y analizar su metamorfosis: el largo camino que recorrió desde sus inicios como un discreto militante de base en el socialismo de Navarra.

La 'fontanería' inicial en Pamplona y el control de los pueblos

La andadura de Koldo García en el entorno del PSN-PSOE comenzó lejos de los despachos ministeriales de Madrid o de los puestos orgánicos de primera línea. Su desembarco en la sede socialista de Pamplona fue voluntario y bajo un perfil netamente operativo. Tal y como reconoció el actual secretario de Organización federal, Santos Cerdán, ante el Tribunal Supremo, García se ofreció como un exescolta prejubilado y afiliado a la UGT dispuesto a colaborar en tareas logísticas en un momento de especial debilidad en la implantación territorial del socialismo foral.

Esa predisposición para los trabajos más discretos del partido le llevó a implicarse activamente en el flanco norte de la Comunidad foral, una zona tradicionalmente compleja para las siglas del PSOE. Su labor fue determinante para poner en marcha la agrupación local del PSN en Huarte, donde el partido requería un mínimo de cinco afiliados para constituir el comité. Esta labor de base tuvo su recompensa institucional al integrarse en las listas electorales y lograr el acta de concejal en el Ayuntamiento de Huarte durante la legislatura 2011-2015.

El blindaje del aparato: el custodio de los avales de Pedro Sánchez

La proyección interna de Koldo García fue ganando enteros a medida que demostraba su total disponibilidad para el aparato del partido. En las elecciones municipales de 2015, las siglas del PSN volvieron a contar con él para la candidatura de la localidad de Santesteban, donde los socialistas obtuvieron tres concejalías frente a la mayoría de EH Bildu. Tras la dimisión del cabeza de lista antes de tomar posesión, García estaba llamado a asumir el escaño, pero el nombramiento en el pleno del 29 de julio de 2015 quedó encallado al no aportar la documentación obligatoria sobre bienes e incompatibilidades, apartándose finalmente de la primera línea municipal.

Sin embargo, su verdadera influencia ya no se medía en las actas de concejal, sino en la confianza que se había ganado entre la dirección del partido. Su figura cobró un peso simbólico crucial a nivel nacional cuando se ofreció voluntario para custodiar físicamente durante dos noches las cajas que contenían los avales de Pedro Sánchez en el proceso de primarias. Santos Cerdán, que definió la relación como la de dos militantes de base, admitió que este estrecho conocimiento previo facilitó que Koldo no fuera un desconocido al aproximarse posteriormente a José Luis Ábalos, quien acabó nombrándole su conductor y asistente personal en Madrid, la antesala de su entrada en la estructura ministerial.

Un perfil forjado entre la militancia y los tribunales navarros

Este vertiginoso ascenso desde las bases del PSN hasta los círculos de poder del Estado, donde presuntamente se convirtió en el conseguidor de la trama de corrupción que investiga la Audiencia Nacional, contrasta con una biografía que ya registraba antecedentes en los tribunales navarros. El primero de ellos se sitúa en el 17 de mayo de 1991, cuando desempeñaba funciones de vigilante de seguridad en el Valle de Aranguren durante las protestas vecinales por el vertedero de Góngora. Tras un altercado de tráfico con un vecino, García fue condenado en 1995 a dos años, cuatro meses y un día de prisión por lesiones, eludiendo la cárcel tras recibir un indulto del Gobierno central un año después.

El segundo rastro judicial se localiza en la madrugada del 11 de julio de 2010, en plenas celebraciones en Pamplona por el triunfo de la selección española en el Mundial de fútbol. Un altercado en las inmediaciones de la Plaza de los Fueros entre un policía nacional de paisano y un menor de edad que vestía consignas ideológicas derivó en un forcejeo en el que intervino García. La Audiencia Provincial de Navarra cerró el caso en el año 2011 dictando una sentencia condenatoria al pago de una multa de 900 euros por lesiones para Koldo García. Un historial que completó el perfil del hombre que, partiendo desde la base del socialismo navarro, terminó escalando hasta los puestos donde se dirimían los hilos de la corrupción nacional.