El Supremo sitúa a Koldo García en el centro de la trama corrupta de las mascarillas y le condena a 19 años de cárcel
El Tribunal Supremo ha condenado al socialista navarro Koldo García Izaguirre a 19 años de prisión por su papel en el conocido como caso mascarillas, la trama de corrupción vinculada a contratos públicos de material sanitario durante la pandemia de coronavirus.
La sentencia ha situado al exasesor de José Luis Ábalos como una pieza principal dentro de la organización investigada. El tribunal ha considerado probado que Koldo García participó de forma activa en el reparto de funciones y en las gestiones relacionadas con las adjudicaciones públicas.
El fallo también ha condenado al exministro de Transportes José Luis Ábalos a 24 años de prisión. Por su parte, el empresario Víctor de Aldama ha recibido una pena de cuatro años y medio de cárcel, aunque el tribunal ha suspendido la ejecución de la condena por su colaboración con la justicia.
Según la resolución, los tres acusados formaron una organización en la que cada uno asumía un papel diferente. Ábalos aportaba el poder institucional, Koldo García ejercía funciones de intermediación y Aldama facilitaba el acceso al dinero y a las empresas.
El episodio central de la causa ha sido la adjudicación del suministro de trece millones de mascarillas durante la pandemia a la empresa Soluciones de Gestión, vinculada a Aldama. La compra se realizó mediante dos contratos públicos, uno con Puertos del Estado y otro con ADIF.
La sentencia sostiene que la empresa adjudicataria conocía de antemano datos esenciales de la operación antes incluso de que los responsables de contratación tuvieran conocimiento formal de la compra. Entre esos datos figuraban la publicación de una orden ministerial, el volumen de mascarillas y el hecho de que sería la adjudicataria.
El tribunal ha dado por probado que Aldama canalizó comisiones por un total de 6,6 millones de euros a través de sus sociedades. A cambio, según la sentencia, Ábalos y Koldo García habían acordado recibir dos millones y medio millón de euros, respectivamente, con cargo a esas comisiones.
El Supremo también ha considerado acreditados pagos mensuales de 10.000 euros destinados a cubrir gastos del entorno de Ábalos. La documentación analizada en el juicio ha incluido correos electrónicos, mensajes de WhatsApp, una hoja Excel elaborada por Aldama y declaraciones de testigos.
En el caso concreto de Koldo García, la sentencia subraya que mantuvo un papel relevante en la trama. El fallo le atribuye gestiones personales en la adjudicación de contratos públicos y también en la contratación de personas en empresas del sector público.
La condena tiene una especial repercusión en Navarra, donde Koldo García ha desarrollado parte de su trayectoria política. Fue concejal socialista en Huarte y ha estado vinculado al entorno del PSN, antes de convertirse en hombre de confianza de Ábalos en el Ministerio de Transportes.
El caso estalló en febrero de 2024 con las primeras detenciones y desde entonces ha tenido derivadas políticas y judiciales en distintos ámbitos. En Navarra, su nombre también ha aparecido en debates parlamentarios y en las investigaciones sobre la compra de material sanitario durante la pandemia.
La sentencia del Supremo no cierra todas las ramificaciones del caso. La pieza principal ha quedado resuelta con estas condenas, pero otras líneas de investigación continúan abiertas en distintos juzgados, especialmente en la Audiencia Nacional.