Silencio en la comisión de investigación: Tomás Olarte, exdirectivo de Acciona, no responde a ninguna pregunta
El exresponsable de la Zona Norte de Acciona ha evitado responder en la comisión sobre obra pública al seguir investigado en el caso Cerdán.
Tomás Olarte ha guardado silencio este martes en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre la adjudicación de obra pública al acogerse a su derecho a no declarar por estar investigado en el conocido como 'caso Cerdán'.
La comparecencia del ex director de la Zona Norte de Acciona Construcción apenas ha durado una hora y ha terminado sin respuestas a ninguna de las preguntas de los grupos.
Cabe recordar que otros interrogados en la comisión de investigación del Parlamento de Navarra ya han apuntado a la implicación de Olarte en el 'caso Cerdán'. Concretamente, el gerente de Acciona en la Zona Norte, Eduardo Montes, aseguró que fue el ex director quien le comunicó que Servinabar iba a entrar en la unión temporal de empresas.
En ese sentido, durante su comparecencia, Montes indicó que que decidir la composición de la UTE de Velate “estaba dentro de las atribuciones” de Olarte. Aun así, matizó que no puede asegurar si la decisión la tomó él solo o si “pidió consejo” a algún superior. Recalcó, eso sí, que “todos los acuerdos” que ha visto los ha firmado Olarte.
También Fernando Merino, ex director de Construcción de Acciona indicó en su comparecencia que la UTE de Mina Muga la firmó Olarte.
Volviendo a la sesión de este martes, Olarte ha leído al inicio de la sesión un escrito en el que ha recordado que fue llamado a declarar el 3 de diciembre de 2025 ante el Tribunal Supremo en calidad de investigado, condición que mantiene en la actualidad. Por ese motivo, y siguiendo las indicaciones de su abogado, ha anunciado que no iba a contestar a ninguna cuestión planteada durante la comisión en Navarra.
La presidenta de la comisión, Irati Jiménez, ha recordado que Tomás Olarte fue citado después de la declaración de Fernando Merino, exdirector del departamento de Construcción de Acciona en Navarra. En aquella comparecencia, Merino habló de la responsabilidad en la firma de los convenios de constitución de las UTE que centran parte de la investigación parlamentaria.
Durante toda la sesión, Olarte ha permanecido en silencio y no ha reaccionado a las preguntas de los portavoces. Los parlamentarios han tratado de aclarar su papel en Acciona Construcción, su relación con las UTE firmadas con Servinabar, empresa administrada por Antxon Alonso, y quién decidía la conformación de esas uniones temporales.
Desde UPN, Juan Luis Sánchez de Muniáin le ha trasladado que distintos informes técnicos del Gobierno de Navarra, informes de la Guardia Civil y testimonios escuchados en la comisión apuntan de alguna manera a su participación. El parlamentario ha defendido que sus respuestas podían haber servido para confirmar o contradecir hechos ya conocidos, o incluso para abrir nuevas vías de análisis sobre posibles responsabilidades políticas.
Muy distinto ha sido el tono del PSN. El socialista Javier Lecumberri ha criticado que algunos grupos aprovechen el silencio del compareciente para construir “hipótesis”, “relatos” o “historietas” sin base suficiente. Además, ha asegurado que, tras meses de comisión, no existe ni una sola denuncia ante juzgados o Fiscalía por corrupción vinculada a estas cuestiones.
La sesión también ha dejado la ausencia del representante de EH Bildu, Adolfo Araiz, que no ha acudido en el contexto de la huelga general celebrada este martes. Sí ha intervenido Geroa Bai, cuyo portavoz, Pablo Azcona, ha recordado a Olarte que ha sido señalado como la persona que habría cerrado las UTE entre Servinabar y Acciona.
Azcona ha preguntado por los motivos de esa alianza empresarial, por el papel concreto de Servinabar y por si la constitución de las UTE venía impuesta. Sin embargo, el exdirectivo de Acciona ha mantenido la misma postura y no ha respondido a ninguna de esas cuestiones en el Parlamento de Navarra.
Por su parte, la parlamentaria del PPN, Maribel García Malo, ha lamentado “profundamente” el silencio del compareciente. A su juicio, sus respuestas habrían sido reveladoras sobre asuntos que considera claves dentro de la investigación abierta en Navarra sobre adjudicación de obra pública.
García Malo ha ido más allá y le ha planteado dos posibles escenarios: que fuera un “cómplice operativo” de una arquitectura decidida en niveles superiores o que actuara como un mero instrumento ejecutando órdenes sin conocer todo su alcance. También le ha advertido de que su silencio no le beneficia, porque en el diario de sesiones quedarán recogidas las declaraciones de subordinados que le sitúan como decisor en materias como UTE, porcentajes, acuerdos previos o memorándums.
En el turno de Contigo-Zurekin, Miguel Garrido ha preguntado a Tomás Olarte por qué ha optado por no declarar y si podía explicar esa decisión a la ciudadanía navarra. También le ha interpelado sobre si participó en una trama para manipular adjudicaciones de obra pública o si era “un corrupto”, sin obtener tampoco ninguna reacción.
Garrido ha sostenido que esa negativa a responder tampoco le ayuda, ni siquiera en cuestiones que, a su juicio, no afectaban directamente a su defensa. La imagen que ha dejado la comparecencia ha sido la de un investigado que ha preferido no mover una sola pieza en una de las sesiones más esperadas de la comisión.
El portavoz de Vox, Emilio Jiménez, ha asegurado que respetaba su derecho a no declarar, aunque también ha planteado varias preguntas por las dudas existentes sobre esta presunta trama. Según ha señalado, gran parte de la cadena orgánica de Acciona en la zona norte está investigada o imputada, siempre bajo el paraguas de la presunción de inocencia.
La comparecencia de Tomás Olarte ha terminado así sin aportaciones nuevas para la comisión de investigación del Parlamento de Navarra. Lo que debía ser una sesión clave para aclarar el papel de Acciona y de las UTE con Servinabar se ha cerrado con un silencio absoluto que ha alimentado todavía más el choque político entre los grupos.