POLÍTICA

Solo tres detenidos tras los graves disturbios de cientos de radicales abertzales en Pamplona contra Vito Quiles

Vito Quiles visita Pamplona en su gira con disturbios por las calles de Pamplona. PABLO LASAOSA
La Policía Nacional y la Policía Foral desplegaron un amplio dispositivo ante los disturbios, pero únicamente practicaron tres detenciones durante la jornada.

Los gravísimos disturbios protagonizados por radicales abertzales este jueves en Pamplona se han saldado con una cifra de detenciones que contrasta con la magnitud de los incidentes. Pese a los cientos de proetarras que salieron a las calles, los ataques contra los agentes, las barricadas y los contenedores incendiados, solo tres personas han sido detenidas.

El espectacular dispositivo desplegado por la Policía Nacional y la Policía Foral, con numerosas furgonetas y agentes antidisturbios movilizados para hacer frente a los altercados, únicamente ha terminado con tres arrestos. Además, dos de los detenidos por la Policía Foral han quedado en libertad durante la noche, después de pasar por dependencias policiales.

La cifra ha quedado confirmada después de que la Policía Foral haya comunicado dos nuevas detenciones, que se han sumado a la practicada inicialmente por la Policía Nacional. El balance resulta especialmente llamativo por la violencia que se vivió durante la tarde del jueves en las inmediaciones de la plaza de Yamaguchi y el barrio de San Juan, donde los grupos de encapuchados protagonizaron enfrentamientos con los agentes.

La jornada ha dejado también cuatro policías nacionales heridos leves, además de varias personas que necesitaron asistencia sanitaria en el lugar de los incidentes. Los equipos de DYA Navarra atendieron a los afectados mientras los agentes trataban de contener los disturbios que se extendieron por distintas calles de Pamplona.

Un menor de 16 años entre los tres detenidos

La Policía Foral ha detenido a un menor de 16 años como presunto autor de un delito de desórdenes públicos. También ha arrestado a un joven de 26 años, al que se le atribuye un presunto delito de atentado contra agente de la autoridad.

Ambos han quedado en libertad a lo largo de la noche del jueves, después de que los agentes completaran las correspondientes diligencias policiales. Los dos deberán comparecer ante la Fiscalía de Menores o ante la autoridad judicial, según corresponda.

La tercera detención ha sido practicada por agentes de la Policía Nacional, tal y como confirmaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Navarra. No se han facilitado más detalles sobre esta persona ni sobre su situación posterior al arresto.

De esta manera, el balance policial de una tarde de graves altercados se ha limitado a tres detenidos, pese a la presencia de cientos de manifestantes y a los numerosos episodios de violencia callejera registrados durante la protesta contra la visita de Vito Quiles.

Barricadas, contenedores incendiados y ataques a la Policía

Los disturbios comenzaron antes incluso de que Vito Quiles llegara a la plaza de Yamaguchi, donde había convocado un acto para las 18 horas. Desde primera hora de la tarde, la Policía Nacional y la Policía Foral habían establecido un importante dispositivo de seguridad para proteger los accesos a la plaza y evitar enfrentamientos.

Sin embargo, grupos de radicales encapuchados comenzaron a provocar incidentes en los alrededores. Los manifestantes volcaron y quemaron contenedores, cortaron el tráfico en la avenida de Barañáin y lanzaron piedras y botellas contra los agentes desplegados en la zona.

La Policía Nacional tuvo que intervenir en varias ocasiones con material antidisturbios. Los agentes realizaron cargas y utilizaron gases lacrimógenos para tratar de dispersar a los grupos violentos, que continuaron desplazándose por las calles próximas a Yamaguchi.

El propio Vito Quiles llegó finalmente sobre las 18.40 horas, con unos cuarenta minutos de retraso respecto al horario anunciado. Permaneció apenas diez minutos ante varias decenas de seguidores y abandonó posteriormente el lugar en una furgoneta.

Los disturbios continuaron después de la marcha de Vito Quiles

La salida del activista no puso fin a los incidentes. Aunque la plaza de Yamaguchi comenzó a recuperar progresivamente la normalidad, los enfrentamientos se trasladaron hacia la avenida de Bayona, donde los manifestantes volvieron a volcar contenedores y se produjeron nuevos momentos de tensión.

Las furgonetas de la Policía Nacional tuvieron que desplazarse hacia esa zona para tratar de restablecer el orden. El dispositivo se mantuvo activo en las inmediaciones del barrio de San Juan ante el riesgo de que se reprodujeran los altercados.

Durante los enfrentamientos, cuatro agentes de la Policía Nacional sufrieron heridas leves, según informó la Delegación del Gobierno. También varias personas fueron atendidas por los sanitarios de DYA Navarra como consecuencia de las lesiones sufridas durante la jornada.

El balance final conocido hasta el momento ha dejado así tres detenidos, dos de ellos puestos en libertad, cuatro policías heridos leves y numerosos daños provocados durante los disturbios. Todo ello después de una tarde en la que cientos de manifestantes se movilizaron contra la presencia de Vito Quiles y en la que el amplio despliegue de la Policía Nacional y la Policía Foral únicamente consiguió practicar tres arrestos.

Condena del sindicato SUP

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Navarra ha condenado duramente los disturbios protagonizados por grupos radicales de la izquierda abertzale y ha denunciado la "violencia intencionada" de los encapuchados que atacaron a los agentes mediante el lanzamiento masivo de objetos.

El sindicato ha criticado la actitud de quienes muestran una "falsa valentía" cuando actúan en grupo y después "recurren al victimismo cuando son identificados, detenidos y puestos a disposición judicial". Además, ha expresado su apoyo a los integrantes de la VI Unidad de Intervención Policial (UIP) y al resto de policías que participaron en el operativo, cuya actuación ha calificado de "impecable". El SUP ha anunciado que se personará como acusación popular contra los responsables de los altercados, a través de su abogado Guillermo Chaverri, y ha advertido de que no permitirá que estos ataques queden impunes.