SOCIEDAD

Los socios proetarras de Chivite queman Pamplona con la excusa de la visita del agitador Vito Quiles

Grupos radicales abertzales han protagonizado graves altercados en los alrededores de la plaza de Yamaguchi para impedir el acto de Vito Quiles. La Policía Nacional ha tenido que intervenir ante el lanzamiento de piedras y botellas.

Pamplona ha vivido este jueves una tarde de violencia callejera que ha convertido los alrededores del parque de Yamaguchi en escenario de graves enfrentamientos. Grupos de radicales abertzales encapuchados han protagonizado disturbios, con lanzamiento de piedras y botellas, contenedores volcados y cargas policiales, durante la convocatoria del agitador Vito Quiles en la capital navarra.

Los incidentes han situado de nuevo bajo escrutinio la relación del Gobierno de María Chivite con EH Bildu, formación que sostiene parlamentariamente al Ejecutivo socialista y que acostumbra a no condenar y a justificar los actos de kale borroka como el de esta tarde en el barrio de Ermitagaña.

La tensión ha comenzado pocos minutos antes de las seis de la tarde en el entorno de Yamaguchi, Ermitagaña y San Juan, donde la Policía Nacional y la Policía Foral habían desplegado un importante dispositivo de seguridad para evitar enfrentamientos entre los partidarios de Vito Quiles y los manifestantes contrarios a su presencia.

La situación ha empeorado alrededor de las 18.20 horas, cuando varios encapuchados han comenzado a lanzar piedras y botellas contra los agentes. La Policía Nacional ha efectuado cargas para impedir que los grupos radicales accedieran a la plaza en la que se encontraban los seguidores del activista.

El lanzamiento de objetos y la presencia de humo han generado escenas de tensión que han obligado a los policías a intervenir en diferentes puntos del parque. La violencia ha terminado por extenderse hacia las calles próximas, con contenedores volcados y nuevos incidentes.

Al menos una persona ha sido detenida en el transcurso de los altercados, según la información conocida durante la tarde.

El origen de la convocatoria estaba en la visita de Vito Quiles, que había anunciado un encuentro con sus seguidores a las 18 horas dentro de su gira por España, bajo el lema "Mafia o patria". En un primer momento, el acto iba a celebrarse en la Plaza del Castillo, pero la Delegación del Gobierno decidió trasladarlo a Yamaguchi por recomendación policial.

La decisión pretendía evitar la coincidencia con otra concentración convocada por sindicatos, colectivos sociales y movimientos juveniles y de pensionistas, que había sido anunciada para las 17.30 horas en el centro de Pamplona.. Dicha marcha ha transcurrido sin incidentes.

Sin embargo, el ambiente ha sido muy diferente en las inmediaciones de Yamaguchi. Allí, grupos de proetarras encapuchados que portaban ikurriñas han intentado acceder a la plaza y se han producido enfrentamientos con los efectivos policiales encargados de garantizar la seguridad.

Entre los asistentes a la protesta se han escuchado consignas como "Puta España" y "Gora Euskal Herria", mientras los seguidores de Quiles exhibían pancartas con mensajes como "Libertad de expresión" y "Fascista el que te silencia".

Quiles ha llegado finalmente a Yamaguchi sobre las 18.40 horas, entre los gritos de apoyo de aproximadamente un centenar de seguidores. Su presencia ha durado apenas diez minutos, antes de abandonar la zona en una furgoneta. Para entonces, los disturbios ya se habían extendido por Mendebaldea y Ermitagaña.

Los incidentes recuerdan a los registrados el 30 de octubre de 2025, durante otra visita de Vito Quiles a Pamplona. Aquella jornada terminó con graves altercados en el entorno de la Universidad de Navarra, pese a que el acto anunciado finalmente no llegó a celebrarse. Las investigaciones posteriores desembocaron en 25 detenciones.

La repetición de los disturbios casi un año después vuelve a plantear preguntas sobre la actuación de los grupos radicales y la respuesta de las instituciones navarras. El derecho a protestar contra una convocatoria política no ampara el lanzamiento de objetos contra agentes ni los actos de violencia callejera.