Política

UPN pide identificar a los que portaron fotos de etarras en la Korrika para ponerles una querella

Participantes en la Korrika 2026 portan silueta de Mikel San Sebastián, un etarra que participó en el atentado de la T4 del aeropuerto de Barajas en 2006, en el que murieron dos personas.
El partido solicita que Guardia Civil y Policía Nacional colaboren para localizar a los participantes y preparar posteriores querellas.

UPN va a llevar ante la Audiencia Nacional lo ocurrido durante la 24ª edición de la Korrika en Navarra al considerar que se ha producido una humillación grave y continuada a las víctimas del terrorismo. La denuncia se ha presentado ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central por hechos sucedidos el domingo 22 de marzo de 2026, cuando la carrera en favor del euskera pasó por Pamplona y por otras localidades navarras.

El partido ha centrado buena parte de su escrito en lo sucedido en la Chantrea, donde, según recoge la denuncia, varios participantes portaron camisetas y pancartas con los rostros de miembros de ETA. UPN ha subrayado además que entre esas personas había menores de edad y que la escena fue retransmitida en directo y difundida después a través de redes sociales.

Entre las imágenes exhibidas figuraban las de Francisco Ruiz Romero, alias Patxi Ruiz, y Alberto Viedma Morillas. Ambos fueron los autores del asesinato del concejal y portavoz de UPN en Pamplona, Tomás Caballero Pastor, tiroteado en la cabeza el 6 de mayo de 1998 cuando iba a acudir a su trabajo.

La denuncia también recuerda que Viedma fue condenado por el asesinato del subteniente del Ejército de Tierra Francisco Casanova Vicente, que fue tiroteado en su garaje de Berriozar en el año 2000 delante de su hijo de once años. Ese episodio forma parte del relato con el que UPN intenta sostener la gravedad penal de los hechos denunciados.

El escrito no se limita a la capital navarra. UPN sostiene que la exhibición de imágenes de etarras se repitió en otros puntos de la comunidad durante el recorrido de la Korrika, por lo que amplía el alcance de la denuncia más allá de lo ocurrido en Pamplona.

En Lesaca, según detalla el partido, se mostró la silueta de Mikel San Sebastián, a quien atribuye responsabilidad en el atentado de la T4 del aeropuerto de Barajas en 2006, en el que murieron dos personas. También se documentó, según el escrito, la presencia de imágenes del etarra fallecido Xabier Rey y de Josu Zabala Salegi, alias Basajaun, miembro del comando Nafarroa.

El núcleo jurídico de la denuncia se apoya en el artículo 578 del Código Penal, que castiga el enaltecimiento del terrorismo y también los actos que supongan descrédito, menosprecio o humillación hacia las víctimas del terrorismo o sus familiares. UPN sostiene que utilizar un acto público y reivindicativo para exhibir a asesinos de vecinos de las mismas localidades por las que discurre la carrera encaja en ese tipo penal.

En su argumentación, el partido defiende que la libertad de expresión o la libertad ideológica no pueden amparar conductas que impliquen desprecio hacia las víctimas. Por eso, apoya su escrito en la jurisprudencia del Tribunal Supremo para reforzar la idea de que la humillación a las víctimas tiene entidad propia dentro del ámbito penal.

Uno de los aspectos que UPN considera más relevantes es que, a su juicio, este delito no exige que exista un riesgo real de comisión de nuevos atentados. Según sostiene en la denuncia, basta con el daño moral causado a las víctimas, a sus familiares y al conjunto de la sociedad por la exhibición pública de esas imágenes.

Como parte de ese perjuicio, UPN ha incorporado los mensajes difundidos por María Caballero, hija de Tomás Caballero, que denunció la impunidad con la que se mostraron las imágenes de los asesinos de su padre. También calificó de barbaridad que se utilizara a niños para portar esos rostros durante la carrera.

Ante estos hechos, el partido ha pedido que la Audiencia Nacional oficie a los Grupos de Información de la Guardia Civil y de la Policía Nacional en Navarra para identificar de forma fehaciente a las personas que llevaron esas imágenes en la Chantrea y en otras localidades por las que pasó la carrera.

Una vez se conozcan esas identidades, UPN ha anunciado su intención de presentar las correspondientes querellas criminales. Además, solicita que los responsables sean llamados a declarar en calidad de investigados por unos hechos que, a su juicio, han incrementado el sufrimiento moral de las víctimas bajo la cobertura de una actividad cultural.