Vox exige expulsar de El Sadar a los ultras tras los incidentes del Osasuna-Real Madrid
Vox ha exigido la expulsión de los grupos ultras de El Sadar tras los incidentes ocurridos después del partido entre Osasuna y Real Madrid y ha acusado al Gobierno de Navarra de actuar con “absoluta permisividad” ante unos altercados que, según ha denunciado, se repiten desde hace años. Su portavoz, Emilio Jiménez, ha reclamado “tolerancia cero” con los violentos y ha pedido actuar de frente contra quienes generan problemas dentro y fuera del estadio.
Jiménez ha centrado su crítica en la presencia del grupo ultra Indar Gorri, al que ha señalado directamente por provocar altercados con frecuencia en el campo de fútbol. A su juicio, el verdadero problema está en permitir que estos grupos sigan teniendo espacio en el estadio, algo que considera inaceptable en una instalación deportiva de referencia en Pamplona.
El parlamentario de Vox ha lamentado que el Ejecutivo foral se limite a condenar los hechos sin adoptar medidas contundentes. Según ha afirmado, no se entiende la inacción del Gobierno navarro ante unos episodios de violencia que no son nuevos y que, en su opinión, deberían haber provocado ya una respuesta mucho más firme por parte de las instituciones.
Además, Jiménez ha acusado a los partidos que sostienen al Gobierno de estar condicionados por su relación con EH Bildu y ha asegurado que esa “sumisión a los bilduetarras” les lleva a poner el foco sobre las policías en vez de atacar la raíz del problema. En su intervención, ha defendido que la prioridad debería ser acabar con la presencia de ultras violentos en el estadio.
Desde Vox han reclamado que se expulse de los campos de fútbol de Pamplona a estos “macarras delincuentes” y que se aplique una política de firmeza total frente a cualquier comportamiento violento. Para Jiménez, no basta con rechazar los incidentes públicamente, sino que hay que impedir que quienes protagonizan estas conductas puedan seguir accediendo a los recintos deportivos.
La formación también ha exigido una mayor implicación del Club Atlético Osasuna en esta lucha. Según ha advertido Vox, las consecuencias de estos episodios no se quedan dentro del estadio, sino que terminan proyectándose sobre toda la sociedad navarra y dañan la imagen del deporte y de la propia comunidad.
Frente a estas críticas, la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola, ha condenado la violencia en el deporte y ha defendido que el Gobierno sí trabaja para garantizar entornos seguros en las competiciones. También ha subrayado que la gran mayoría de las más de 20.000 personas que acudieron a El Sadar se comportaron de manera cívica y que los incidentes no representan al conjunto de la afición.
Pese a ello, Vox ha querido situar el debate en la necesidad de actuar con mayor contundencia contra los grupos violentos. Para la formación, los altercados tras el partido entre Osasuna y Real Madrid vuelven a demostrar que el problema sigue presente y que ya no basta con declaraciones de rechazo, sino que hacen falta decisiones claras para expulsar del fútbol a quienes convierten el estadio en un foco de violencia.