POLÍTICA
Remírez se niega a explicar por qué el PSN no defiende la supresión de la Transitoria Cuarta
Javier Esparza ha reprochado a los socialistas que solo defiendan el desarrollo foral de Navarra cuando obtienen rentabilidad política.
UPN ha cargado contra el PSN por no respaldar la eliminación de la disposición transitoria cuarta de la Constitución en una iniciativa parlamentaria y ha acusado al socialismo navarro de actuar solo por interés político en todo lo que afecta al desarrollo foral de Navarra. Su portavoz, Javier Esparza, ha sostenido en el Parlamento de Navarra que los socialistas apoyan a la Comunidad foral únicamente cuando “sacan tajada” y que, cuando no les conviene, se posicionan en contra o directamente optan por la abstención.
Esparza ha defendido la iniciativa de UPN para suprimir esta disposición, que contempla la posibilidad de una incorporación de Navarra a Euskadi, y ha recordado que hasta ahora el PSN había trasladado que ese precepto respondía a otro momento histórico ya superado. Por ello, ha mostrado su sorpresa por el giro de los socialistas y ha puesto en duda cuál será finalmente su voto si no obtienen una ventaja política de este debate.
El líder regionalista ha planteado que, si de verdad el PSN considera que la transitoria cuarta es un anacronismo y que responde a un contexto que ya no existe, debería apoyar su derogación sin ambigüedades. En cambio, ha insinuado que los socialistas podrían estar guardándose esa posición como posible moneda de cambio para futuras negociaciones políticas, una actitud que UPN interpreta como una falta de compromiso real con Navarra.
Con este planteamiento, UPN ha tratado de situar el foco no en las críticas del Gobierno foral a su propuesta, sino en la posición del PSN, al que acusa de no actuar con coherencia en una cuestión que considera simbólica y políticamente relevante para el futuro institucional de la Comunidad foral. Esparza ha querido retratar a los socialistas como un partido dispuesto a modular su defensa de Navarra en función de sus intereses y de sus alianzas.
Desde el Gobierno de Navarra, el vicepresidente primero y portavoz del Ejecutivo, Javier Remírez, ha respondido que la propuesta regionalista es una “chapuza jurídica” y ha advertido de que podría poner en riesgo el autogobierno navarro. Sin embargo, UPN ha centrado su intervención en denunciar que el socialismo navarro cambia de criterio cuando le conviene y evita comprometerse con la eliminación de una disposición que, a su juicio, ya no tiene sentido en la realidad política actual.
En el debate parlamentario, Esparza ha vuelto a insistir en que la defensa del régimen foral no puede depender del cálculo político del momento. Por eso, ha presentado la iniciativa de UPN como una prueba de coherencia y de defensa clara de la identidad institucional de Navarra frente a quienes, según ha denunciado, prefieren mantener abiertas determinadas puertas por puro interés partidista.
La discusión ha evidenciado una nueva distancia entre UPN y el PSN en torno a una cuestión de fuerte carga simbólica. Mientras los regionalistas reclaman cerrar definitivamente cualquier referencia constitucional a una hipotética integración en Euskadi, los socialistas han evitado alinearse con esa tesis, una posición que UPN interpreta como una nueva cesión táctica y como una muestra de que Navarra sigue siendo utilizada como pieza de negociación política.
Por parte del Gobierno, el vicepresidente Javier Remírez se ha limitado a decir que la propuesta de UPN es una “chapuza jurídica”, evitando verbalizar que, de apoyar la propuesta de UPN, podrían enfadarse sus socios de gobierno en Navarra y Madrid y quedar descabalgados de ambos ejecutivos.