La figura más esperada de San Fermín, en vilo: Morante sufre una cornada "muy grave" en Sevilla
El diestro sevillano ha sido operado durante más de dos horas en La Maestranza tras sufrir una grave herida en la lidia del cuarto toro de la Feria de Abril.
Morante de la Puebla, una de las grandes figuras anunciadas para la Feria del Toro de San Fermín en Pamplona, ha sufrido este lunes 20 de abril una cornada muy grave en la plaza de La Maestranza de Sevilla, según el parte médico firmado tras una intervención quirúrgica de más de dos horas. El torero sevillano ha resultado herido durante la lidia del cuarto toro de la corrida de la Feria de Abril.
La lesión ha encendido la preocupación en el mundo taurino por el alcance del percance de uno de los nombres más esperados del ciclo pamplonés. Morante de la Puebla había comenzado la tarde con una oreja en su primer toro, pero el festejo ha cambiado por completo tras la cogida sufrida al intentar fijar con el capote al cuarto astado de la ganadería de Hermanos García Jiménez.
Según el parte médico difundido tras la operación, el diestro ha sufrido una “herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros”, con lesión parcial de la musculatura esfinteriana anal y una perforación en la cara posterior del recto de 1,5 centímetros. La intervención ha consistido en el lavado de la herida, la reparación de la pared rectal y del aparato esfinteriano, además de la colocación de un drenaje aspirativo en el espacio postanal y retrorrectal.
El percance se ha producido cuando el toro se le ha venido al pecho y ha terminado arrollándole. En el intento de huida, el animal le ha alcanzado en la zona del glúteo izquierdo. Morante de la Puebla ha quedado tendido boca abajo sobre el albero, con claros gestos de dolor, hasta que las cuadrillas han acudido para trasladarlo con rapidez a la enfermería de la plaza sevillana.
La gravedad del percance ha dejado en el aire la evolución inmediata del torero, precisamente cuando su presencia en los carteles de mayor expectación había disparado de nuevo la pasión de sus seguidores. En Sevilla, de hecho, el público le ha recibido con una ovación nada más concluir el paseíllo, después del impacto que habían dejado sus recientes actuaciones en la Feria de Abril.
Antes de la cogida, Morante había dejado momentos de nivel con el primero de su lote, al que ha cortado una oreja tras una faena medida y una estocada rotunda. Sin embargo, el cuarto toro de la tarde ha frenado en seco la expectativa de otra gran actuación del sevillano en un coso que había vuelto a colgar el cartel de “no hay billetes”, con unos 12.000 espectadores en una jornada de calor sofocante.
La corrida ha quedado entonces convertida en un mano a mano entre Borja Jiménez y Tomás Rufo. Jiménez ha paseado una oreja de su primer toro y otra del sexto, mientras que también ha tenido que hacerse cargo del animal que hirió a Morante. Por su parte, Rufo ha saldado sus dos turnos con silencio.
El parte médico ha confirmado después el peor pronóstico inicial y ha calificado la cornada como “muy grave”, una valoración que ha aumentado la atención sobre el estado de salud del torero. La operación se ha prolongado durante más de dos horas en la enfermería de la Maestranza.
La noticia ha adquirido además una especial relevancia en Pamplona, donde Morante de la Puebla figura entre las estrellas confirmadas para la próxima feria de San Fermín. Su evolución médica será clave en las próximas semanas para comprobar si puede mantener su presencia en uno de los ciclos taurinos más importantes del año.
En el plano estrictamente taurino, la corrida de García Jiménez ha dejado un juego excelente de los seis toros lidiados, incluido el sobrero que ha sustituido al quinto por salir al ruedo con un pitón partido. La tarde, sin embargo, ha quedado inevitablemente marcada por la cornada sufrida por el torero sevillano, que ha apagado de golpe el ambiente de euforia que se había instalado en la plaza.