SAN FERMÍN 2026

Pradales irrumpe en el Chupinazo para apropiarse de San Fermín: "Es la gran fiesta mundial de Euskal Herria"

El lehendakari Imanol Pradales, junto con la presidenta María Chivite y la portavoz del Gobierno Elma Saiz, en la celebración del chupinazo en el Ayuntamiento de Pamplona. EFE
El lehendakari Imanol Pradales ha asistido hoy a la celebración del Chupinazo que da inicio a las fiestas de San Fermín, invitado por Josea Asiron al Ayuntamiento de Pamplona.

Pradales ha situado este lunes 6 de julio las fiestas de San Fermín dentro de Euskal Herria durante su presencia en el Chupinazo de Pamplona, al que ha acudido invitado por el alcalde Joseba Asiron, de EH Bildu.

El lehendakari vasco ha afirmado que San Fermín es “la fiesta de Euskal Herria con mayor proyección en el mundo”. La frase ha llegado en el inicio oficial de los Sanfermines, una celebración navarra que cada año convierte a Pamplona en uno de los grandes focos festivos internacionales.

Pradales ha acudido a la Casa Consistorial de Pamplona para presenciar el Chupinazo de San Fermín 2026. Allí ha coincidido con la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y con el alcalde de la capital navarra, Joseba Asiron.

El lehendakari ha asegurado que para él ha sido “un honor estar en los Sanfermines”. También ha hablado de “la cultura y la identidad de una forma compartida”, una expresión que ha encajado con la visión abertzale que incluye Navarra dentro del concepto político de Euskal Herria.

La presencia de Pradales en Pamplona ha tenido una fuerte carga simbólica. No ha sido solo la asistencia de un dirigente institucional al Chupinazo, sino la visita del lehendakari vasco a una de las fiestas más representativas de Navarra.

Además, sus palabras han reforzado esa lectura política. Al definir San Fermín como una fiesta de Euskal Herria, Pradales ha incorporado las fiestas de Pamplona al imaginario nacionalista vasco, pese a su raíz navarra y a su identificación histórica con la capital foral.

En ese contexto, la invitación de Joseba Asiron ha vuelto a colocar en primer plano el debate sobre el modelo institucional que defiende EH Bildu para Pamplona. El alcalde ha dado protagonismo al lehendakari vasco en uno de los momentos de mayor visibilidad pública de la ciudad.

Por su parte, María Chivite ha coincidido con Pradales en la Casa Consistorial. Según la información disponible, la presidenta navarra no ha rebatido públicamente en ese momento la afirmación del lehendakari sobre San Fermín y Euskal Herria.

Pradales también ha recordado su presencia en la final de la Copa del Rey con la Real Sociedad. Ha explicado que en aquella ocasión “había que acompañar a un equipo vasco”, una referencia que ha enlazado con su discurso sobre identidad y pertenencia.

Su visita al Chupinazo ha sido presentada así como una nueva parada en una agenda marcada por el concepto de “pueblo vasco”. En Pamplona, esa idea ha chocado con la consideración de San Fermín como una fiesta navarra, abierta al mundo, pero profundamente vinculada a la identidad foral.

Los Sanfermines son una celebración de Pamplona, de Navarra y de todos los navarros. También son una fiesta universal, capaz de atraer cada año a miles de personas de todos los países, sin necesidad de ser absorbida por ningún proyecto político ajeno a su propia tradición.

La frase de Pradales ha vuelto a evidenciar el intento del nacionalismo vasco de proyectar sobre Pamplona y sobre San Fermín una lectura identitaria que no comparten muchos navarros. El debate ha quedado abierto en el mismo día en que la ciudad ha dado inicio a sus fiestas más conocidas.