SOCIEDAD

Amavir y unos estudiantes de Pamplona prueban una mejora real en las personas mayores sin usar fármacos

Residencia 'Amavir Valle de Egüés'. PABLO LASAOSA / ARCHIVO

La investigación, desarrollada con apoyo del Hospital Universitario de Navarra, ha concluido que las actividades intergeneracionales mejoran el bienestar emocional y ayudan también al estado cognitivo.

Los encuentros intergeneracionales han demostrado en Amavir efectos beneficiosos para el bienestar de las personas mayores, según una investigación elaborada por estudiantes de Bachillerato del IES Biurdana de Pamplona. El trabajo ha sido presentado en la feria internacional «I Giovani e le Scienze» de Milán, celebrada del 21 al 23 de marzo de 2026.

El proyecto, titulado “¿Se puede mejorar el bienestar de las personas mayores sin medicación?”, se ha desarrollado durante el pasado curso académico y también ha recibido un certificado de la American Psychological Association. La investigación ha analizado cómo las actividades intergeneracionales pueden mejorar la calidad de vida en la tercera edad sin recurrir a tratamientos farmacológicos.

El estudio se ha basado en un experimento de cuatro meses realizado con personas residentes de los centros geriátricos de Amavir. Además, ha contado con el apoyo del servicio de geriatría del Hospital Universitario de Navarra dentro de la asignatura de Laboratorio de Prácticas y Proyectos del departamento de Biología y Geología del IES Biurdana de Pamplona.

Los resultados han sido concluyentes. Según la investigación, las actividades intergeneracionales han mejorado de forma notable el bienestar emocional de las personas mayores y, en menor medida, también su estado cognitivo.

De esta manera, el trabajo ha planteado una alternativa no farmacológica eficaz para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. La experiencia desarrollada en Amavir ha servido para reforzar una idea cada vez más presente en el ámbito asistencial: el contacto con jóvenes también puede convertirse en una herramienta de cuidado.

Favorecer el encuentro entre personas mayores y jóvenes es una de las señas de identidad de Amavir, que lleva décadas impulsando este tipo de iniciativas en sus residencias. La compañía organiza de forma habitual actividades compartidas con guarderías, colegios e institutos, además de colaborar con entidades de voluntariado juvenil como la Fundación Adopta un Abuelo.

En muchos de sus centros, además, hay parques infantiles en los jardines para facilitar que los más pequeños visiten las residencias y compartan tiempo de juego con sus abuelos o bisabuelos. También celebra cada año campamentos intergeneracionales en los que niños de entre 6 y 12 años conviven durante una semana con las personas mayores en los propios centros.

En esos campamentos participan nietos o bisnietos de los residentes y también hijos de trabajadores de Amavir. Durante esos días, mayores y menores comparten de forma conjunta todas las actividades, en una convivencia que ahora también ha encontrado respaldo en una investigación científica presentada fuera de España.