Aviso de la Policía Foral para Halloween en Navarra: las gamberradas pueden salir muy caras
La Policía Foral de Navarra ha lanzado una advertencia con motivo de la celebración de Halloween este sábado 31 de octubre de 2026: llevar una máscara o un disfraz no evita tener que responder por los actos vandálicos. Además, ha recordado que los padres pueden tener que pagar los daños causados por sus hijos menores de edad.
El cuerpo autonómico ha anunciado que reforzará la vigilancia en los municipios de Navarra durante la noche de Halloween. El objetivo es garantizar la seguridad, prevenir los comportamientos incívicos y evitar que las gamberradas alteren la convivencia entre quienes salen a divertirse y los vecinos que quieren descansar.
La Policía Foral ha insistido en que el anonimato que proporcionan las máscaras y los disfraces no garantiza la impunidad. Los destrozos en el mobiliario urbano, los ataques a propiedades privadas y otros comportamientos vandálicos no pueden considerarse simples bromas, ya que pueden tener consecuencias legales y económicas.
Uno de los principales mensajes de la campaña se dirige a los menores de edad y sus familias. Los agentes han recordado que los jóvenes deben ser conscientes de que sus actuaciones, tanto en la calle como a través de medios digitales, pueden constituir infracciones.
Además, la Policía Foral ha advertido expresamente a padres y tutores legales de que pueden tener que responder civil y económicamente por los daños materiales y destrozos que ocasionen los menores a su cargo.
De esta forma, una gamberrada durante la noche de Halloween puede terminar convirtiéndose en un problema económico para las familias, especialmente cuando se producen desperfectos en vehículos, edificios o instalaciones públicas.
Entre las conductas que más preocupan a los agentes figura el lanzamiento de huevos, harina o pintura contra fachadas, autobuses y vehículos particulares. La Policía Foral ha señalado que estas prácticas, que algunos jóvenes relacionan con el tradicional “truco o trato”, pueden provocar daños costosos e incluso situaciones de peligro.
Por ello, ha insistido en que Halloween no puede convertirse en una excusa para el vandalismo. La diversión debe desarrollarse sin perjudicar las propiedades de otras personas ni generar problemas de seguridad en las calles de Navarra.
Otro de los aspectos destacados en las recomendaciones policiales es el respeto al descanso de los vecinos. La Policía Foral ha pedido moderar el volumen de las conversaciones, los gritos y el ruido en la vía pública, especialmente a partir de la medianoche.
También ha recomendado evitar la ocupación de portales y zonas comunitarias, espacios en los que las reuniones de grupos pueden ocasionar molestias a los residentes. El cuerpo autonómico considera que celebrar Halloween y respetar la tranquilidad del vecindario son comportamientos perfectamente compatibles.
La seguridad de los disfraces también forma parte de las advertencias. Los agentes han aconsejado extremar las precauciones al cruzar las calles cuando se utilizan máscaras que reducen la visibilidad o prendas oscuras que dificultan que los conductores detecten a los peatones.
Asimismo, han recordado que los complementos de los disfraces no deben ser punzantes ni provocar situaciones de alarma real en la vía pública. Se trata de evitar accidentes y confusiones durante una noche en la que numerosas personas saldrán disfrazadas.
La Policía Foral ha solicitado la colaboración de las familias navarras para favorecer una celebración respetuosa con los demás. También ha recordado que, ante cualquier incidente o situación de emergencia durante la noche de Halloween, los ciudadanos pueden recurrir al teléfono 112 de SOS Navarra.