Beriain explota contra los okupas: roban el ropero solidario a los pobres y siembran la tensión en el pueblo
Los vecinos denuncian una situación de creciente tensión en el municipio y reclaman recuperar un recurso básico para familias vulnerables.
Beriain ha convocado una concentración vecinal para denunciar la pérdida de un recurso social esencial y reclamar soluciones ante la ocupación de dos inmuebles del municipio. La cita se ha fijado para el próximo 19 de abril a las 18:00 horas en la plaza José Luis Zoraquiain, en el casco viejo de Beriain.
La movilización ha surgido para visibilizar una situación que, según los convocantes, se ha vuelto “insostenible” tanto en el plano social como en la convivencia. Los vecinos han querido trasladar así una preocupación que, aseguran, lleva tiempo sin encontrar una respuesta efectiva por parte de las instituciones implicadas.
Según han explicado, el pueblo arrastra una doble problemática. Por un lado, existe una vivienda ocupada desde hace aproximadamente tres años que presenta, siempre según la convocatoria, un estado de deterioro avanzado y podría incluso implicar un riesgo estructural.
Los convocantes han señalado que, hasta la fecha, no se han adoptado medidas suficientes para garantizar la seguridad ni para frenar el deterioro del inmueble. En este punto, han apuntado tanto al propietario, Caja Rural, como al Ayuntamiento de Beriain.
Además, durante este tiempo se han producido distintas situaciones que han generado malestar entre parte del vecindario. Entre ellas, han citado el uso inadecuado del espacio público, la presencia de vehículos en mal estado y la tenencia de animales en condiciones que han despertado preocupación.
Sin embargo, los vecinos han subrayado que el asunto que más inquieta en estos momentos es la ocupación de otro inmueble, en este caso de titularidad del arzobispado. Ese local, han recordado, no estaba en desuso, sino que acogía una actividad solidaria considerada fundamental en Beriain: el Ropero Solidario.
Ese espacio estaba gestionado por personas voluntarias del pueblo y funcionaba en coordinación con los servicios sociales. Su labor permitía recoger y distribuir ropa y calzado a familias en situación de necesidad.
Como consecuencia directa de esa ocupación, la actividad ha quedado completamente paralizada. Los convocantes han advertido de que esta situación ha dejado a numerosas familias sin un recurso básico y ha provocado un vacío asistencial en el municipio.
Los vecinos también han querido remarcar que el problema no es nuevo ni desconocido para las administraciones. Según han expuesto, durante este tiempo se ha acudido en repetidas ocasiones a distintos organismos, entre ellos los servicios sociales de base, la Guardia Civil, la Policía Foral y el propio Ayuntamiento, en busca de una solución.
Pese a ello, han lamentado que no se haya producido una respuesta efectiva que permita resolver el conflicto. Esa falta de avances, han indicado, ha incrementado la sensación de frustración y desprotección entre la población.
Asimismo, en las últimas semanas se ha percibido un aumento de la tensión en el municipio. Algunos vecinos, según recoge la convocatoria, han manifestado sentirse intimidados por determinados comportamientos, en un clima de preocupación que afecta a la convivencia diaria.
Los convocantes han querido dejar claro que esta movilización no responde a una cuestión ideológica ni a un rechazo de situaciones de vulnerabilidad. Han defendido que la protesta busca proteger principios básicos de convivencia, equidad y responsabilidad compartida.
En ese sentido, consideran difícilmente comprensible que puedan mantenerse situaciones como la ocupación simultánea de dos inmuebles mientras el resto de la ciudadanía cumple con sus obligaciones y normas de convivencia. Por eso, los vecinos de Beriain se han unido en una recogida de firmas para instar a las instituciones y a los propietarios a actuar con urgencia dentro de los marcos legales.
Los convocantes han insistido en que no resulta aceptable que la solución a un problema individual suponga la desaparición de recursos esenciales para el conjunto de la comunidad. Especialmente, han añadido, cuando esa pérdida afecta a las personas más vulnerables del pueblo.
La concentración del 19 de abril de 2026 tiene como objetivos defender el uso social y comunitario de los espacios del municipio, reclamar la recuperación de la actividad solidaria interrumpida y exigir soluciones que garanticen la seguridad, la convivencia y el respeto a la legalidad. También pretende dar voz a una preocupación vecinal creciente ante la falta de respuestas.
En el escrito, remitido a los medios de comunicación, los convocantes han resumido así el motivo de la protesta: “No se trata solo de una ocupación ilegal, sino de la pérdida de un recurso social esencial para el pueblo”. Al finalizar el acto, según han precisado, no se realizarán declaraciones a los medios de comunicación.