SOCIEDAD

No saben explicar quién fue Miguel Ángel Blanco: un informe revela el poco conocimiento sobre terrorismo en adolescentes

Imagen de archivo de la celebración en Pamplona del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo. PABLO LASAOSA
Estudio pionero de la Universidad de Navarra acerca de la memoria del terrorismo

Un estudio pionero de la Universidad de Navarra ha mostrado que los jóvenes aprenden mucho más sobre terrorismo cuando participan en programas educativos y escuchan de primera mano a las víctimas. La investigación ha evaluado el programa “Memoria y Prevención del Terrorismo”, impulsado por el Ministerio del Interior, que desde 2017 ha llegado a más de 30.000 estudiantes en toda España.

El trabajo, publicado en la revista Critical Studies on Terrorism, ha medido cómo perciben los adolescentes la violencia política en España. El informe lo han realizado María Jiménez Ramos y Lucía Gastón Lorente, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, junto a Rafael Leonisio, de la UNED.

El estudio ha sido la primera encuesta a nivel nacional sobre esta cuestión. Para elaborarla, más de 1.000 estudiantes de 4º de ESO de diez comunidades autónomas han compartido sus opiniones a través de cuestionarios a lo largo del curso 2023/2024.

Los resultados han reflejado una contradicción clara. Aunque el 77% considera el terrorismo un problema actual y el 72% cree necesario estudiarlo en el aula, el 60% reconoce tener conocimientos escasos o nulos. “Existe un gran interés por parte de los jóvenes, pero también un importante desconocimiento de la historia del terrorismo en España”, ha señalado Jiménez, investigadora principal.

También ha destacado el peso de la memoria de las víctimas. El 65% de los estudiantes ha considerado necesario mantenerla activa, frente a solo un 11,6% que prefiere “pasar página”. Esta cifra ha subido hasta el 74% entre quienes han escuchado testimonios directos.

En el apartado de conocimiento, ETA ha sido la organización terrorista más reconocida entre los adolescentes españoles. El 72% ha podido nombrarla de forma espontánea, mientras que el terrorismo yihadista ha resultado menos conocido.

El informe también ha evidenciado una falta de información sobre las víctimas. Solo el 38% de los encuestados ha podido mencionar el nombre de alguna víctima del terrorismo. Aunque Miguel Ángel Blanco ha sido el más recordado, únicamente el 7,4% del total ha sido capaz de explicar con precisión quién fue y qué le ocurrió.

La investigación ha concluido que hay dos factores que determinan el conocimiento del terrorismo en España: haberlo estudiado dentro del currículum escolar y haber tenido acceso al testimonio de una víctima. “Los centros educativos se están consolidando como espacios fundamentales para la transmisión de la memoria democrática”, ha explicado Gastón.

Según ha subrayado, los estudiantes que han participado en estos programas no solo han tenido más conocimientos objetivos. También han mostrado una mayor sensibilidad hacia las víctimas y un rechazo más firme a la violencia.

El estudio ha analizado además de dónde obtienen información los adolescentes. Los medios de comunicación han seguido siendo la principal fuente (59,1%), pero la familia (43,1%) y el colegio (alrededor de un 40%) han tenido una influencia casi equivalente. Para los autores, esto ha supuesto un cambio respecto a estudios anteriores, en los que la escuela tenía un papel mucho más secundario.

Los participantes han formado parte de lo que los investigadores han llamado la ‘generación de la posmemoria’. Son jóvenes que han nacido después o cerca del final de ETA y que no han vivido de primera mano la violencia terrorista. A la vez, han sido la primera generación que, gracias a nuevas leyes y programas educativos, ha podido estudiar este tema en el colegio.