Lo que más sorprende a los médicos de la CUN sobre la cirugía de la obesidad: una paciente pierde 50 kilos
La Clínica Universidad de Navarra ha puesto el foco en la cirugía de la obesidad como la opción que logra una reducción de la grasa corporal más estable y un mejor control de las enfermedades asociadas en los casos más severos. Especialistas y pacientes del Área de Obesidad han compartido este mensaje en un encuentro organizado con motivo del Día Mundial de la Obesidad.
La obesidad afecta actualmente a alrededor del 15 % de la población adulta en España y eleva el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño o hígado graso. Pese a ello, todavía persiste la idea de que se trata solo de una cuestión de hábitos o de voluntad individual.
La doctora Magdalena de la Higuera, especialista en Endocrinología y Nutrición, ha recordado que esta patología tiene una base biológica y metabólica que altera el control del apetito y la saciedad. “No podemos culpabilizar a los pacientes. La obesidad implica alteraciones hormonales y metabólicas que dificultan mantener la pérdida de peso”.
Por ello, ha defendido que el tratamiento debe ser integral y combinar alimentación, ejercicio físico, tratamiento farmacológico en algunos casos y, cuando está indicado, cirugía bariátrica.
En ese abordaje, los nuevos fármacos frente a la obesidad han supuesto un avance importante porque ayudan a regular el apetito y aumentan la sensación de saciedad. Aun así, la especialista ha advertido de que no deben verse como una solución rápida o puntual. “Funcionan mientras el paciente está en tratamiento”, ha subrayado.
La doctora ha explicado que, al suspender la medicación, es frecuente recuperar parte del peso perdido si no se mantienen cambios de hábitos. Por eso, ha insistido en que estos medicamentos deben formar parte de un abordaje médico completo con seguimiento clínico, educación nutricional y ejercicio físico.
Cuando la obesidad es severa o no responde a otros tratamientos, la cirugía se convierte en la alternativa más eficaz. El doctor Fernando Lapuente, especialista en Cirugía General y Digestiva, ha señalado que la cirugía bariátrica es el tratamiento que ha demostrado una mayor eficacia y estabilidad en la pérdida de peso a largo plazo, especialmente en los casos más complejos.
“Es el tratamiento más radical y el que consigue mejores resultados a largo plazo. Permite actuar sobre el origen metabólico de la enfermedad y reducir las comorbilidades”, ha afirmado. Además de reducir el tamaño del estómago, estas intervenciones provocan cambios hormonales que ayudan a regular el apetito y a mejorar el curso de las enfermedades asociadas.
Los especialistas han explicado también que las técnicas actuales son mínimamente invasivas y requieren ingresos hospitalarios cortos, habitualmente de dos o tres días, con un seguimiento posterior estrecho por parte del equipo médico y de enfermería.
Uno de los pilares del trabajo del Área de Obesidad de la Clínica Universidad de Navarra es su enfoque multidisciplinar. El paciente recibe acompañamiento de cirujanos, endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos y enfermeras especializadas durante todo el proceso asistencial.
La enfermera Gloria Velasco ha explicado que muchos pacientes llegan cansados y desmotivados tras haber probado distintas dietas o tratamientos. “Nuestro objetivo es acompañarlos y ayudarles a recuperar la confianza en que la obesidad tiene tratamiento”.
Ese seguimiento incluye revisiones periódicas, control nutricional y apoyo para consolidar nuevos hábitos de vida. La idea, según han defendido los especialistas, no pasa únicamente por reducir kilos en la báscula, sino por mejorar la salud del paciente de forma sostenida.
Durante el encuentro, Gloria Nieto ha relatado su experiencia como paciente de la Clínica. “Yo no era consciente de que la obesidad era una enfermedad. Pensaba que era cuestión de hacer dieta y tener fuerza de voluntad”.
Tras iniciar el proceso con el equipo médico y someterse finalmente a cirugía bariátrica, ha perdido cerca de 50 kilos y ha mejorado de forma significativa su calidad de vida. “Ahora puedo hacer cosas que llevaba años sin poder, como caminar, hacer ejercicio o subir escaleras. Solo me arrepiento de no haberlo hecho antes”, ha destacado.
Los especialistas han querido insistir en una idea central: el éxito del tratamiento no se mide solo por el peso que pierde el paciente. La doctora de la Higuera ha resumido ese objetivo con un ejemplo claro: “Muchas veces el mayor éxito no es el peso que pierde el paciente, sino poder retirar medicamentos para la diabetes, la hipertensión o el colesterol”.