SOCIEDAD

Los concesionarios de Navarra crecen, pero el sector alerta de la falta de seguridad política

La presidenta de Faconauto, Marta Blázquez
El sector en Navarra crece un 5,9% en el último año

Faconauto ha aprovechado su Congreso 2026 para lanzar un mensaje político muy claro: la automoción necesita un acuerdo estable que vaya más allá de los ciclos electorales. La patronal de los concesionarios ha pedido al Gobierno y a las principales fuerzas parlamentarias que abran un diálogo estructurado para dar seguridad jurídica, coherencia regulatoria y un marco previsible a las inversiones.

Ese ha sido el gran eje de un congreso celebrado en Ifema Madrid, con más de 2.000 profesionales del sector y 70 empresas patrocinadoras. En ese foro, Faconauto ha defendido que la transformación de la movilidad no puede quedar al albur de cambios políticos continuos, porque exige decisiones industriales y empresariales a largo plazo.

En ese contexto, la red oficial de concesionarios en Navarra ha cerrado 2025 con 1.697 empleos directos, 46 concesionarios y 115 instalaciones repartidas por la comunidad. Además, ha alcanzado una facturación de 583 millones de euros, lo que ha supuesto un crecimiento del 5,9% respecto al año anterior.

Los datos de Navarra se han presentado durante un congreso en el que el sector ha querido escenificar un cambio de etapa. Tras cinco años marcados por la presión regulatoria, la caída de la demanda y la transformación tecnológica, la distribución oficial ha confirmado su recuperación y ha situado la estabilidad institucional en el centro del debate.

A escala nacional, Faconauto representa a 2.255 concesionarios, con unos 5.300 puntos de venta, una facturación anual de 53.662 millones de euros y 166.300 empleos directos. La patronal ha sostenido que este peso económico y territorial obliga a impulsar un marco compartido que proteja inversiones, empleo y competitividad.

La presidenta de la organización, Marta Blázquez, ha señalado que 2025 ha sido el año que ha marcado el giro de tendencia. “Por fin empezamos a ver la luz al final del túnel gracias a las políticas de estímulo a la demanda”, ha afirmado durante la apertura del Congreso Faconauto 2026.

Blázquez ha recordado, sin embargo, que la descarbonización del automóvil se ha impulsado sin acompasarse al mercado y sin tener en cuenta la fragilidad del sector. Según ha explicado, en los últimos cinco ejercicios España ha perdido 1,8 millones de matriculaciones, el equivalente a un año y medio de ventas.

Pese a ese escenario, los concesionarios han acelerado su transformación interna con procesos de concentración empresarial, la llegada de nuevas marcas y alianzas con socios financieros, energéticos, aseguradores y tecnológicos. Para la patronal, ese proceso ha dejado un tejido más sólido y con más capacidad para asumir las inversiones que exige la nueva movilidad.

“No pone nadie en duda que la fórmula más eficaz, rentable y favorable para el comprador es a través de los concesionarios”, ha subrayado Blázquez. Esa idea ha servido también para reforzar el papel de la red oficial como pieza clave en la transición del sector.

Los datos de 2025 han respaldado ese discurso. La red ha alcanzado 2.255 puntos de venta, la cifra más alta de la última década, mientras la facturación ha crecido un 10,9% hasta los 53.662 millones y el empleo directo ha aumentado en 2.500 personas hasta llegar a los 166.300 trabajadores.

En el conjunto de los últimos cinco años, los concesionarios oficiales han generado 14.075 empleos netos. Además, la rentabilidad media del sector se ha situado en el 1,47% sobre facturación, un dato que refleja una mejora progresiva de los márgenes.

Bajo el lema “Tú decides”, la presidenta de Faconauto ha defendido la neutralidad tecnológica y una transición hacia el vehículo eléctrico ajustada a la realidad económica de familias y pymes. A su juicio, el cambio debe ser viable, inclusivo y compatible con la competitividad industrial.

También ha destacado el efecto de los planes de renovación del parque activados en varias comunidades autónomas. Esas medidas han aportado alrededor de 50.000 unidades adicionales al mercado en 2025 y han evidenciado, según la patronal, la importancia de la coordinación entre administraciones.

Pero el centro político del congreso ha sido otro: la propuesta de un gran acuerdo para la automoción que dé estabilidad al sector en el largo plazo. Faconauto ha insistido en que la transformación exige inversiones plurianuales y que esas decisiones solo se pueden tomar con reglas claras y un horizonte normativo estable.

Para la patronal, un marco previsible reduciría la volatilidad regulatoria y reforzaría la confianza inversora. Además, enviaría una señal relevante en Europa, donde los principales países competidores ya están articulando estrategias industriales sólidas para captar inversión y reforzar su autonomía tecnológica.

La organización ha planteado que ese acuerdo se apoye en el trabajo ya avanzado en el Plan Auto 2030. Su propuesta pasa por reforzarlo y completarlo hasta construir un marco estratégico compartido que garantice continuidad, coordinación territorial y coherencia regulatoria, con la vista puesta incluso en un Pacto de Estado para la automoción.

Entre los ejes de ese posible acuerdo, Faconauto ha citado la política industrial y la manufactura, la energía y las infraestructuras de recarga, el talento y el empleo, la competitividad de las pymes, una fiscalidad moderna, la transformación del transporte pesado por carretera y la renovación estructural del parque móvil.

La patronal también ha reclamado simplificación administrativa y una reducción de costes para las pequeñas y medianas empresas del sector. Del mismo modo, ha defendido la necesidad de actualizar un marco fiscal que considera desfasado y de usarlo como palanca para rejuvenecer un parque automovilístico cada vez más envejecido.

En su intervención final, Marta Blázquez ha resumido el mensaje del congreso con una apelación directa a la política. Ha asegurado que ha llegado el momento de consolidar un marco estable que permita planificar inversiones, proteger el empleo y reforzar el peso industrial de España en Europa.

La presidenta ha advertido de que la transformación no puede depender de los ciclos políticos. Por eso, ha reclamado una hoja de ruta compartida, compromisos presupuestarios y reglas claras que aporten seguridad a un sector que, como ha quedado reflejado también en Navarra, sigue teniendo un importante peso económico y laboral.