TRIBUNALES

El crimen de Barbate en el que falleció un guardia civil destinado en Navarra llega a juicio: un láser cegó a los agentes

Imagen de archivo del Guardia Civil David Pérez Carracedo, fallecido en una operación contra el narcotráfico en Barbate. PABLO LASAOSA / ARCHIVO

Dos años después del ataque mortal en el puerto de Barbate, la causa judicial entra en su fase decisiva con la apertura de juicio contra los principales acusados.

La muerte de dos guardias civiles en el puerto de Barbate ha vuelto a situarse este 9 de febrero en el centro de la actualidad judicial. Dos años después del brutal ataque de una narcolancha que acabó con la vida de dos agentes, el juez que investiga los hechos ha ordenado la apertura de juicio con jurado popular contra los principales responsables.

Los hechos ocurrieron el 9 de febrero de 2024 en el puerto de Barbate (Cádiz). Una narcolancha embistió de forma violenta a una zodiac de la Guardia Civil, causando la muerte de Miguel Ángel González Gómez, de 39 años, buzo del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y natural de San Fernando, y de David Pérez Carracedo, de 43 años, residente en Navarra y miembro del Grupo de Acción Rápida (GAR).

Según el auto judicial, el principal acusado es Karim El Baqqaly, piloto de la embarcación, contra quien se ha decretado la apertura de juicio por dos asesinatos consumados y cuatro en grado de tentativa, por los otros agentes que viajaban en la zodiac oficial. Junto a él será juzgado Yassine El Morabet, al que se imputan seis delitos de atentado agravado.

El juez considera probado que El Morabet utilizó en varias ocasiones un puntero láser para reducir la visibilidad de los agentes y limitar su capacidad de reacción antes de la colisión. Los otros dos tripulantes que viajaban en la embarcación serán juzgados en un procedimiento distinto, al no apreciarse pruebas de que participaran directamente en el ataque y quedar los hechos limitados al delito de contrabando.

La investigación sitúa el suceso entre las 20:20 y las 20:29 horas, cuando seis agentes acudieron a las aguas del puerto tras detectarse la presencia de seis narcolanchas que se habían refugiado del temporal. Una de ellas, patroneada por El Baqqaly, era una semirrígida de 14 metros de eslora, equipada con cuatro motores de 300 caballos y antena satelital.

El auto judicial detalla que el acusado realizó varias aproximaciones a escasos metros de la zodiac de la Guardia Civil. Después, se alejó lo suficiente para regresar a gran velocidad y embestir frontalmente la embarcación oficial, entrando con la proa de babor a estribor. El juez subraya que lo hizo con pleno conocimiento de la inferioridad de medios de los agentes y con la intención de causarles la muerte.

Como consecuencia del impacto, Miguel Ángel González Gómez y David Pérez Carracedo murieron en el acto. Sus cuatro compañeros sufrieron lesiones físicas y psíquicas, algunas de ellas de carácter permanente.

La Fiscalía ha fijado una responsabilidad civil de 2,5 millones de euros por las muertes y las lesiones físicas, a la que se suman los daños en la embarcación oficial, el lucro cesante y las secuelas psicológicas. Por ello, el juez ha ordenado que El Baqqaly, el único que continúa en prisión, afronte una fianza total de 3,3 millones de euros.

El Baqqaly, de 32 años y nacionalidad marroquí, se entregó el 19 de septiembre de 2024. Un mes después lo hicieron otros dos tripulantes, que quedaron en libertad provisional el pasado mes de julio. El último implicado se entregó en mayo.

En paralelo, el Tribunal Supremo archivó de forma definitiva las denuncias que solicitaban investigar a los mandos de la Guardia Civil responsables del operativo. La Sala Segunda confirmó el sobreseimiento acordado por la Audiencia Provincial de Cádiz, al no apreciar indicios penales por los delitos de homicidio imprudente, lesiones o contra la seguridad en el trabajo.

Davíd Pérez, un guardia civil destinado en Navarra 

El crimen de Barbate tocó de lleno a Navarra puesto que uno de los fallecidos, David Pérez Carracedo estaba destinado desde hacía 13 años en la Comunidad foral. Concretamente el fallecido era agente de del Grupo de Acción Rápida (GAR) de la Guardia Civil. 

Tanto él, que tenía 42 años cuando fue asesinado en manos de los narcos, como su familia estaban muy integrados en Navarra y residían en Sarriguren. Estaba casado y tenía dos hijos pequeños

Pérez, natural de León, fue despedido con todos los honores en Navarra. Precisamente, en la capilla ardiente ubicada en la Comandancia de la Guardia Civil en Pamplona se vivió un momento desgarrador cuando su viuda se negó a que el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, le impusiera a título póstumo a su marido la Cruz de Oro de la Orden del Mérito de la Guardia Civil. 

"Por él no. Él no lo hubiera querido. No me hagáis esto", fueron las palabras de la mujer en el momento en el que Grande Marlaska se acercó al féretro de David Pérez para imponer la condecoración.