SOCIEDAD

El desfile que ha llenado de luz y tradición las calles de una localidad de Navarra para despedir el invierno

Imagen del desfile en Sangüesa. CEDIDA

El proyecto “La luz azul del invierno” ha dinamizado la temporada baja en torno al río Aragón con cultura, enogastronomía y participación ciudadana en cuatro municipios.

ArgiUrdin ha cerrado su ciclo invernal con un programa de actividades que ha puesto en valor el territorio y el producto local en torno al río Aragón. La iniciativa, bajo el lema “La luz azul del invierno”, ha culminado este fin de semana con una destacada respuesta del público en varias localidades de la zona media y oriental.

El desfile Inauteriak ArgiUrdin en Sangüesa, la Noche Lunática en la ermita de San Zoilo de Cáseda y la última cata DastaUrdin en Javier han servido como broche final a una propuesta que ha unido cultura, enogastronomía y comunidad desde diciembre.

En Sangüesa, el carnaval Inauteriak ArgiUrdin ha congregado a numeroso público durante todo el recorrido y en el acto final en la plaza. El pasacalles, concebido como cierre simbólico del invierno, se ha celebrado en horario vespertino con música en directo, teatro y actos rituales vinculados a la tradición rural.

La ideación y el desarrollo artístico han corrido a cargo de la asociación La Ruina, que ha trabajado la recuperación del carnaval rural tradicional como celebración comunitaria ligada al ciclo natural y al río Aragón. El desfile ha estado encabezado por Nora la Molinera, personaje central del universo narrativo del proyecto.

El recorrido por las calles de Sangüesa ha culminado en un acto final en torno a un tronco que simbolizaba los nuevos brotes y el tránsito hacia la primavera. La escena ha reforzado el mensaje de renovación y conexión con la naturaleza.

La participación ciudadana ha sido uno de los elementos más destacados de la jornada. Familias, asociaciones y vecinos de distintas edades han tomado parte activa, muchos de ellos con coronas y elementos vegetales elaborados en talleres intergeneracionales y escolares previos.

El ambiente festivo se ha completado con música, danzas y una chocolatada final que ha favorecido el encuentro entre vecinos y visitantes. Sangüesa se ha convertido así en epicentro de un cierre simbólico del invierno.

El viernes, la programación también ha incluido la Noche Lunática en la ermita de San Zoilo, en Cáseda. La actividad, guiada por el experto Jon Teus, ha ofrecido una experiencia de observación y divulgación astronómica a través de telescopios y explicaciones sobre el cielo invernal.

Esta propuesta ha ampliado el enfoque del proyecto hacia el ámbito científico y ambiental, integrando conocimiento y experiencia en un entorno patrimonial. La cita ha reforzado la dimensión cultural del programa ArgiUrdin.

En paralelo, la última cata DastaUrdin se ha celebrado en Javier con alta asistencia. Estas experiencias enogastronómicas, desarrolladas también en Yesa, Sangüesa y Cáseda, han combinado vinos de la D.O. Navarra, producto local, música en directo y relato histórico.

Además, en cada localidad se han organizado talleres infantiles gratuitos de forma simultánea a las catas. Esta fórmula ha facilitado la participación familiar y ha ampliado el alcance intergeneracional del programa.

ArgiUrdin. La luz azul del invierno arrancó en diciembre con los llamados Pueblos Azules y se ha estructurado en cuatro grandes bloques: actividades prenavideñas, degustaciones enogastronómicas, ecorruta teatralizada y carnaval. Durante estos meses, el proyecto ha buscado dinamizar la temporada baja y reforzar la identidad compartida en torno al río Aragón.

La iniciativa ha activado la participación de asociaciones, centros escolares, productores locales y tejido cultural de los cuatro municipios implicados. Los eventos, coordinados por Cederna Garalur, forman parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino URDINA: Camino por el río Aragón.

Este plan se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y está financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.