Diez pueblos de Navarra donde viven menos de 40 personas: algunos esconden auténticos tesoros medievales
Hay lugares en Navarra donde conocer a todos los vecinos no parece una exageración. Municipios enteros cuentan con menos habitantes que muchos portales de viviendas de Pamplona y conservan, pese a su reducido tamaño, siglos de historia, iglesias medievales, paisajes privilegiados y algunos de los rincones más singulares de la Comunidad Foral.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística permiten disfrutar de un curioso mapa de la Navarra menos poblada. En lo más alto de esta particular clasificación aparece Castillonuevo, con apenas 15 habitantes, mientras que para entrar entre los diez municipios con menos población basta con no superar los 38 vecinos empadronados.
La lista lleva desde la comarca de Sangüesa hasta los valles pirenaicos de Aezkoa y Salazar, pasando por Tierra Estella. También incluye una de las mayores singularidades geográficas de Navarra: Petilla de Aragón, un municipio navarro completamente rodeado por territorio de Zaragoza.
Castillonuevo, el pueblo con menos habitantes de Navarra
Castillonuevo, con 15 habitantes, ocupa el primer puesto. Se encuentra en la comarca de Sangüesa, junto a la frontera con la provincia de Zaragoza y a unos 78 kilómetros de Pamplona. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando nació como bastión defensivo fronterizo bajo la denominación de Castellón de Salazar.
El municipio conserva un pequeño entramado de calles dominado por las viviendas tradicionales de piedra y los tejados a dos aguas. Entre sus principales elementos patrimoniales se encuentra la iglesia parroquial de San Martín de Tours, de origen románico y con reformas góticas del siglo XVI, junto a distintas casonas con escudos nobiliarios en las fachadas.
Roncesvalles, 19 vecinos junto al Camino de Santiago
El contraste resulta especialmente llamativo en Roncesvalles, donde solo hay 19 habitantes empadronados pese a tratarse de uno de los lugares de Navarra más conocidos internacionalmente. El municipio constituye uno de los grandes hitos del Camino de Santiago Francés y lleva siglos acogiendo a peregrinos después de atravesar los Pirineos.
Su nombre también permanece unido a la Batalla de Roncesvalles del año 778 y al "Cantar de Roldán". El conjunto monumental incluye la Real Colegiata de Santa María, del siglo XIII, la capilla de San Agustín, el mausoleo del rey Sancho VII el Fuerte, la capilla de Santiago y el Museo de la Colegiata, donde se conserva el relicario conocido como el "Ajedrez de Roldán".
Petilla de Aragón, un trozo de Navarra rodeado por Zaragoza
Con 28 habitantes, Petilla de Aragón ocupa la tercera posición y aporta una particularidad difícil de encontrar en cualquier otro punto de la Comunidad Foral. El municipio pertenece a Navarra, pero se encuentra completamente enclavado dentro de la provincia de Zaragoza.
Petilla de Aragón es, además, el lugar de nacimiento de Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina nacido en la localidad en 1852. Allí puede visitarse su Casa-Museo, dedicada a su infancia y a sus descubrimientos científicos. Otro de sus principales edificios es la iglesia de San Millán, del siglo XIII y de arquitectura gótico-románica.
Abaurrea Baja, 29 habitantes en el Valle de Aezcoa
Abaurrea Baja suma 29 habitantes y se encuentra en una pequeña hondonada del Valle de Aezkoa, rodeada por prados y bosques. La localidad ha mantenido históricamente una estrecha relación con la ganadería de montaña y con el aprovechamiento de los recursos forestales.
Su arquitectura conserva numerosos elementos tradicionales de los pueblos pirenaicos, con grandes portones, arcos de medio punto y viviendas adaptadas durante generaciones a las condiciones de la montaña. Entre su patrimonio destaca la iglesia de San Martín de Tours, además de distintas ermitas distribuidas por el término municipal.
Aribe, 32 habitantes junto al río Irati
Aribe alcanza los 32 vecinos empadronados. Situado en pleno Valle de Aezkoa, el municipio se encuentra estrechamente ligado al río Irati, que atraviesa la localidad y marca buena parte de su paisaje.
Uno de sus rincones más reconocibles es el puente de piedra sobre el río Irati, convertido en una de las imágenes características de la zona. Históricamente, Aribe ha sido también punto de encuentro entre los diferentes núcleos del valle y lugar de paso para quienes se desplazaban desde la Selva de Irati.
Leache, un pequeño municipio entre campos y pinares
También con 32 habitantes aparece Leache, situado en la comarca de Sangüesa. El municipio se levanta entre suaves colinas, campos de cereal y pinares, en un paisaje diferente al de los pequeños pueblos situados más al norte de Navarra.
Su historia ha estado vinculada desde la Baja Edad Media a la Corona de Navarra. El principal elemento patrimonial del municipio es la iglesia parroquial de San Martín de Tours, un edificio de origen románico tardío del siglo XII que ha recibido añadidos y modificaciones posteriores.
Orbara, 32 habitantes a las puertas de la Selva de Irati
El tercer municipio empatado con 32 habitantes es Orbara, otro pequeño núcleo del Valle de Aezkoa. Su entorno está marcado por el río Irati y por la proximidad de uno de los espacios naturales más conocidos de Navarra: la Selva de Irati.
La ganadería y el aprovechamiento de la madera han formado tradicionalmente parte de la vida de sus vecinos. El caserío conserva la arquitectura característica del Pirineo, con viviendas de tejados pronunciados y elementos de madera. Entre sus principales monumentos se encuentra la iglesia de San Esteban.
Güesa, 35 vecinos en el Valle de Salazar
Con 35 habitantes, Güesa entra también en este reducido grupo de municipios navarros. Situado en el Valle de Salazar, el municipio engloba además el núcleo de Ripalda y conserva numerosos rasgos de la arquitectura tradicional salacenca.
La historia del lugar ha estado estrechamente relacionada con las rutas ganaderas y la trashumancia entre los Pirineos y las Bardenas Reales. Entre sus edificios destaca la iglesia de San Esteban, del siglo XIII y de origen románico, con posteriores incorporaciones de estilo barroco.
Azuelo, 37 habitantes bajo la Sierra de Codés
El noveno puesto corresponde a Azuelo, con 37 habitantes, situado en Tierra Estella, a los pies de la Sierra de Codés y junto al límite con Álava. El entorno combina campos de cultivo con un paisaje marcado por las estribaciones rocosas del monte Joar.
Su gran referencia patrimonial es el Monasterio de San Jorge de Azuelo, un templo románico del siglo XII que estuvo vinculado a la abadía benedictina de Nájera. El reducido tamaño del municipio contrasta así con la importancia histórica de uno de sus edificios más destacados.
Izalzu cierra la lista con 38 habitantes
Izalzu, con 38 habitantes, completa el ranking de los diez municipios menos poblados de Navarra. Se encuentra en el extremo norte del Valle de Salazar, muy cerca del pico Ori, y conserva una arquitectura profundamente marcada por su ubicación pirenaica.
La localidad mantiene también una estrecha relación con la leyenda del "Bardo Gartxot", poeta del siglo XII cuya historia forma parte de la tradición oral de la zona. Entre sus principales puntos de interés se encuentran la iglesia de la Asunción y la ermita de San Salvador, en el monte Abodi.
Diez pequeños municipios con un enorme patrimonio
Los números muestran una Navarra muy distinta a la de los grandes núcleos urbanos. Ninguno de estos diez municipios alcanza los 40 habitantes, pero muchos concentran un patrimonio que supera ampliamente lo que podría imaginarse al observar únicamente su cifra de población.
Castillos desaparecidos, iglesias románicas, monasterios, puentes, leyendas, bosques y escenarios fundamentales del Camino de Santiago se reparten entre localidades donde viven unas pocas decenas de personas.