La depuradora de Corella ha completado su ampliación y remodelación integral tras una inversión de 4,71 millones de euros. Las obras impulsadas por el Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra, a través de NILSA, han permitido adaptar la instalación al crecimiento de la población y de la actividad industrial de la zona.
La actuación ha aumentado la capacidad de tratamiento de las aguas residuales y ha reforzado las garantías sobre la calidad del agua que vuelve al río Alhama. La planta también ha incorporado nuevas medidas para responder ante episodios de fuertes lluvias y grandes avenidas.
El director general de Administración Local, Jesús Mari Rodríguez, ha visitado este viernes 4 de septiembre de 2026 las instalaciones junto al alcalde de Corella, Gorka García; el director gerente de NILSA, Fernando Mendoza; y el presidente de la Mancomunidad de Aguas del Moncayo, Ramón Martínez.
Rodríguez ha destacado que la remodelación permite al Gobierno de Navarra reforzar una infraestructura esencial para Corella y para toda la cuenca del Alhama. “La remodelación integral de esta infraestructura sirve para mejorar el uso eficiente del agua y su óptimo saneamiento en la localidad”, ha señalado.
El director general también ha explicado que la actuación forma parte de la hoja de ruta del Plan Director del Ciclo Integral del Agua, que persigue una gestión “más eficiente y sostenible” de los recursos hídricos en Navarra.
Por su parte, el alcalde de Corella, Gorka García, ha agradecido una intervención que ha considerado “más que necesaria para la localidad”. “Echamos la vista cuando empezamos con este proyecto tan necesario y es una alegría que podamos inaugurar esta infraestructura que va a mejorar la vida de nuestros vecinos y vecinas, y sobre todo proteger el río Alhama”, ha manifestado.
La depuradora de Corella comenzó a funcionar en 1996 y había sido diseñada inicialmente para atender una población equivalente de unos 8.200 habitantes. Tras la remodelación, la instalación ha pasado a estar preparada para una población equivalente de 38.000 habitantes, una medición que incluye también la actividad industrial.
El crecimiento poblacional e industrial de la zona había provocado que la carga tratada llegara a duplicarse y, en determinados momentos, incluso a triplicarse. Esta situación había hecho necesario adaptar la instalación tanto a las necesidades actuales como a las previsiones de crecimiento para las próximas décadas.
Las obras comenzaron en febrero de 2025 y se han desarrollado sin interrumpir el funcionamiento habitual de la planta. De esta forma, la ejecución de los trabajos de ampliación de la depuradora de Corella ha sido compatible con la continuidad del servicio de saneamiento.
La instalación remodelada alcanza ahora un caudal medio de tratamiento de 3.600 metros cúbicos diarios, equivalentes a 41,7 litros por segundo. La antigua planta trataba 2.990 metros cúbicos diarios, por lo que la capacidad de depuración ha aumentado un 20,4%.
Entre las principales novedades figura la sustitución de los antiguos lechos bacterianos por un sistema IFAS (Integrated Fixed-Film Activated Sludge). Se trata de una tecnología más avanzada para el tratamiento de aguas residuales, aunque algunos elementos de las instalaciones anteriores se han reutilizado como refuerzo, especialmente para reducir la concentración de amonio.
La reforma también ha incorporado medidas específicas frente a los episodios de fuertes lluvias. Se ha eliminado el aliviadero al río Alhama, se han reconvertido dos decantadores en tanques de tormentas y se han construido tres lagunas artificiales con una superficie conjunta superior a los 3.800 metros cuadrados.
Estas nuevas infraestructuras permiten retener el agua cuando se producen incrementos importantes del caudal. Además, hacen posible que, incluso durante una tormenta, el agua pase por la planta y reciba el tratamiento correspondiente antes de regresar al cauce.
La actuación adquiere una especial importancia por la ubicación de Corella en la cuenca del río Alhama, uno de los cauces navarros que requiere una atención especial desde el punto de vista ecológico. Entre los factores que condicionan su situación se encuentra la importante reducción de su caudal durante los periodos de estiaje.
La remodelación se suma a otras intervenciones desarrolladas en esta misma cuenca. Entre ellas figura la reforma integral de la depuradora de Fitero, cuyo proyecto fue finalizado por NILSA en 2022 después de una inversión superior a los dos millones de euros.
El proyecto de Corella forma parte, además, de la estrategia para actualizar las infraestructuras de depuración de Navarra que han superado los 25 años de antigüedad. El objetivo es anticiparse al envejecimiento de las instalaciones y mantener un servicio adecuado que contribuya al buen estado ecológico de los ríos navarros.
Buena parte de las depuradoras que atienden a localidades de entre 2.000 y 10.000 habitantes se construyeron durante la década de los 90 y los primeros años del 2000. Estas instalaciones necesitan una actualización progresiva para responder a las nuevas necesidades derivadas de la población, la actividad económica y la protección ambiental.