Sociedad

Los dos pueblos de Navarra elegidos para ver uno de los eclipses más esperados del siglo

Varias personas en el alto de Ripagaina, en Pamplona, a donde han acudido para intenta, ver un eclipse de sol. EFE/Jesús Diges
La zona sur y media de Navarra será una de las más favorables para seguir la totalidad de un fenómeno que atraerá a miles de personas.

Navarra ha colocado ya dos de sus enclaves en el mapa oficial del gran eclipse total de sol del próximo 12 de agosto de 2026. El campo de fútbol viejo de Lerín y la ermita de la Virgen del Yugo, en Arguedas, aparecen entre los primeros puntos de observación preferente designados para seguir un fenómeno astronómico que no se veía de forma total desde hace generaciones y que convertirá a buena parte del territorio navarro en un lugar privilegiado para mirar al cielo.

La elección de estos dos puntos sitúa desde el principio a Navarra en el foco del evento. No se trata de dos lugares cualquiera. La web oficial del Trío de Eclipses y el propio Gobierno foral coinciden en que la mejor visibilidad del fenómeno se concentrará en la zona sur y media, con un protagonismo especial de la Ribera, donde la totalidad se apreciará con mayor claridad y donde se espera además una importante llegada de visitantes. 

En ese contexto, Arguedas gana un peso evidente. La ubicación de la ermita de la Virgen del Yugo la sitúa en una zona abierta, elevada y muy ligada al paisaje del sur navarro, justo en el entorno que la información oficial coloca entre los más favorables para contemplar el eclipse. El valor del lugar no está solo en su visibilidad, sino también en su capacidad para convertirse en una de las imágenes más reconocibles de esa tarde histórica en Navarra.

También destaca Lerín, cuyo campo de fútbol viejo aparece ya incluido en el mapa estatal como uno de los espacios recomendados para la observación. El municipio llega, además, con un perfil muy apropiado para este tipo de citas vinculadas al cielo y al astroturismo, lo que refuerza su atractivo dentro de la lista de localizaciones preferentes habilitadas para el 12 de agosto. 

La relevancia de ambos puntos crece aún más al comprobar la dimensión que tendrá el eclipse en la Comunidad foral. El Gobierno de Navarra ha confirmado que el fenómeno será visible de forma total en 141 municipios, una cifra que refleja hasta qué punto el acontecimiento tendrá impacto en el territorio. Las previsiones oficiales apuntan, además, a una asistencia de entre 573.000 y 984.000 personas entre visitantes y residentes, lo que anticipa una jornada con fuerte movimiento, especial atención a la movilidad y un importante dispositivo organizativo. 

El eclipse del 12 de agosto de 2026 forma parte del llamado Trío de Eclipses, una secuencia excepcional que continuará en 2027 y 2028 con otros dos fenómenos visibles desde España. El primero será especialmente relevante porque nuestro país será uno de los pocos lugares del mundo desde los que podrá observarse de forma completa. Por eso el Ministerio de Ciencia ha activado una web oficial para reunir información rigurosa, medidas de seguridad, recomendaciones sanitarias y datos útiles para planificar la observación.

En Navarra, la preparación institucional ya está en marcha desde hace meses. El Ejecutivo foral ha impulsado el proyecto EKLIPSE, con actividades previas, divulgación, trabajo con municipios y una estrategia pensada para ordenar la llegada de visitantes y aprovechar el valor científico, turístico y cultural del fenómeno. El Gobierno navarro ha subrayado de forma expresa que el eclipse será especialmente visible en la Ribera, una zona que vuelve a reforzar el interés de enclaves como Arguedas

La cita, además, tiene un fuerte componente histórico. En España no se producía un eclipse anular visible desde 2005 y el último eclipse total visible fue el de 1959, solo desde Canarias. La excepcionalidad del de agosto de 2026 explica la expectación que ya está generando y también que comunidades como Navarra hayan empezado a definir con tiempo los espacios más adecuados para seguirlo con seguridad.

Con ese escenario, Lerín y Arguedas han pasado de ser dos nombres concretos en el mapa a convertirse en dos de las grandes referencias navarras para una jornada que apunta a ser histórica. El viejo campo de fútbol de uno y la ermita emblemática del otro ya aparecen señalados como lugares privilegiados para contemplar cómo el día se apaga en pleno agosto durante unos minutos que millones de personas llevan años esperando.