SOCIEDAD

Una empresa navarra participa en una investigación que busca evitar la contaminación del agua desde los campos

Imagen del proyecto MICRO-REGENERA. ADITECH
El proyecto MICRO-REGENERA analiza la interacción entre plantas, suelo y bacterias y prepara ensayos en cultivos hortícolas para estudiar su viabilidad en condiciones habituales de producción agrícola.

El proyecto MICRO-REGENERA, liderado por la Universidad Pública de Navarra (UPNA), investiga cómo aprovechar los microorganismos del suelo para reducir el uso de fertilizantes nitrogenados en la agricultura. La iniciativa busca desarrollar nuevas formas de fertilización que permitan regenerar los terrenos agrícolas y disminuir el impacto ambiental de los cultivos.

En esta investigación participan también la Universidad de Navarra (UNAV) y Florette Innova Ibérica, que aporta su experiencia en el sector hortícola. El proyecto cuenta con la coordinación de ADItech, responsable del Sistema Navarro de I+D+i (SINAIDi), y con financiación del Gobierno de Navarra a través de las ayudas destinadas a proyectos colaborativos de investigación, desarrollo e innovación.

La iniciativa responde a uno de los principales desafíos ambientales de la agricultura: disminuir las emisiones y pérdidas de nitrógeno que se producen por la actividad agrícola. Para ello, MICRO-REGENERA estudia cómo reducir la dependencia de la fertilización mineral nitrogenada sin descuidar las necesidades de los cultivos.

Los investigadores parten de una idea fundamental: un suelo fértil no necesita recibir cantidades excesivas de nitrógeno ni de otros nutrientes que puedan saturarlo. Por el contrario, resulta esencial favorecer la presencia de microorganismos beneficiosos, que intervienen en la transformación de esos nutrientes y facilitan su aprovechamiento por las plantas.

De esta manera, el proyecto pretende dar mayor protagonismo a la actividad biológica del suelo, considerada esencial para mantener su fertilidad. El objetivo es conocer mejor cómo funcionan estos microorganismos y qué condiciones necesitan para contribuir a una agricultura más sostenible.

La participación de Florette Innova Ibérica permite trasladar esta investigación a las condiciones reales de producción. La empresa analiza cómo se manejan actualmente los cultivos hortícolas, cuáles son las limitaciones de los sistemas convencionales y qué dificultades existen para incorporar productos biológicos basados en microorganismos.

Además, Florette será la encargada de realizar ensayos a mayor escala. Estas pruebas servirán para comprobar si la utilización de microorganismos resulta eficaz y, especialmente, si su aplicación es viable en una producción hortícola convencional.

Por su parte, los equipos científicos de las dos universidades estudian la interacción entre las plantas y los microorganismos, así como la relación de estos últimos con el suelo. La investigación se centra en dos microorganismos diferentes y en su posible contribución a una mejor gestión del nitrógeno.

En el caso de la UPNA, los investigadores están desarrollando un experimento con suelos procedentes de tres zonas distintas de Navarra. Las pruebas incluyen la simulación de diferentes factores medioambientales y la aplicación de una bacteria para analizar su comportamiento.

El objetivo es comprobar si esta bacteria puede transformar las distintas formas de nitrógeno presentes en el suelo y si esos cambios contribuyen a reducir el riesgo de contaminación de las fuentes de agua. Esta parte del estudio permitirá conocer mejor el potencial de los microorganismos para limitar las pérdidas de nutrientes asociadas a la actividad agrícola.

Actualmente, MICRO-REGENERA se encuentra en una fase centrada en definir los protocolos de manejo de los cultivos. Los investigadores trabajan para determinar qué prácticas agrícolas pueden favorecer la implantación, supervivencia y actividad de estos productos biológicos basados en microorganismos en el suelo.