SOCIEDAD

Las empresas familiares de Navarra alzan la voz: piden menos burocracia y reglas estables para seguir creciendo

El presidente de ADEFAN, Iñaki Ecay, interviene durante la celebración del Premio Empresa Familiar Navarra. CEDIDA
La compañía, con 180 profesionales y cuatro centros de trabajo, ha recibido el reconocimiento en Gorráiz durante un encuentro en el que ADEFAN ha reclamado mejoras para las empresas navarras.

El Premio Empresa Familiar Navarra 2026 ha reconocido este viernes, 6 de noviembre, la trayectoria de Grupo Reybesa, una compañía de Orkoien que lleva más de cuatro décadas vinculada al desarrollo industrial de la Comunidad foral. La Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar Navarra (ADEFAN) le ha concedido la décima edición de este galardón por su aportación a la industria y su compromiso con el tejido empresarial navarro.

La entrega del X Premio Empresa Familiar Navarra ha reunido a más de 200 invitados en el Hotel Castillo de Gorráiz, en un encuentro patrocinado por CaixaBank y con la colaboración de ARPA Abogados Consultores. La ceremonia ha servido también para reivindicar una mayor competitividad de Navarra y reclamar a las administraciones menos burocracia y un marco fiscal y regulatorio estable.

Grupo Reybesa, propiedad de la familia Redín, es una distribuidora de referencia en Navarra de carretillas elevadoras Linde, soluciones de almacenaje y equipos de manipulación de mercancías. También trabaja con soluciones intralogísticas y maquinaria de limpieza industrial automatizada.

La compañía cuenta actualmente con 180 profesionales, cuatro centros de trabajo en Navarra que suman más de 18.000 metros cuadrados de superficie y una flota de 60 talleres móviles. Estas cifras han sido algunos de los méritos valorados por ADEFAN para concederle el reconocimiento.

Durante la bienvenida, la directora territorial Ebro de CaixaBank, Isabel Moreno, ha destacado la trayectoria de la familia Redín, basada en el esfuerzo, la adaptación y una sólida ética del trabajo.

“Durante más de cuatro décadas, han tenido el talento de crear una cultura corporativa propia, apostando por la innovación tecnológica, la visión a largo plazo y el buen servicio a los clientes como valor fundamental”, ha señalado Moreno. También ha resaltado la capacidad de Reybesa para combinar sus lazos familiares con una gestión profesional.

Por su parte, el presidente de ADEFAN, Iñaki Ecay, ha asegurado que la historia de la empresa de Orkoien representa los valores de la empresa familiar navarra. “Resume muy bien lo que significa una familia empresaria: iniciativa, capacidad de superación y compromiso con la continuidad”, ha afirmado.

Ecay ha aprovechado su intervención para trasladar dos preocupaciones de la asociación, que actualmente agrupa a 179 empresas familiares, con una facturación conjunta superior a 4.000 millones de euros y más de 16.000 trabajadores.

La primera tiene que ver con el clima social y político de Navarra. “Nos preocupa que el debate público esté cada vez más marcado por las diferencias y menos por los objetivos compartidos”, ha advertido.

La segunda está relacionada con la pérdida de competitividad de la Comunidad foral. Ante esta situación, Ecay ha reclamado “una administración ágil, un marco regulatorio y fiscal estable, infraestructuras y políticas que permitan atraer y fidelizar talento”.

El presidente de ADEFAN ha defendido que Navarra tiene todo lo necesario para seguir avanzando, aunque ha insistido en la necesidad de actuar. Por ello, ha pedido a las instituciones “altura de miras, honestidad, coherencia, profesionalidad y rigor”.

También ha animado al conjunto de la sociedad a “sacar pecho, implicarse y no mirar para otro lado”. En ese objetivo, ha confirmado el apoyo de las empresas familiares navarras, que seguirán trabajando, según sus palabras, “con los pies en la tierra, exigencia y cariño”.

Ecay ha recordado además el trabajo que desarrolla ADEFAN para preparar a las nuevas generaciones de empresarios. Entre sus iniciativas ha citado Empresa Familiar en las Aulas y GEN-Líder, un programa orientado a facilitar el relevo generacional dentro de las compañías.

A estas actividades se suman encuentros de colaboración y networking como ADEFAN en Acción. El presidente de la asociación ha defendido estas iniciativas porque “el futuro de Navarra también se construye desde las empresas, las aulas y la colaboración entre todos”.

En representación de la firma galardonada, el director comercial de Grupo Reybesa, Fernando Redín, ha agradecido especialmente que el Premio Empresa Familiar Navarra proceda de otras compañías que comparten las mismas dificultades y responsabilidades.

“No es lo mismo que el premio te lo entreguen otras empresas familiares que, como en nuestro caso, conocen lo que significa construir un proyecto durante muchos años. Solo por eso, este galardón tiene un valor especial”, ha explicado.

Redín ha destacado la capacidad de resistencia de las empresas familiares ante las dificultades económicas. “Estamos acostumbrados a las dificultades, las crisis, a reinventarnos y a invertir pensando en el largo plazo pese a la incertidumbre”, ha asegurado.

También ha advertido de los problemas que generan las cargas administrativas, las nuevas regulaciones y el aumento de la burocracia. En este contexto, ha considerado que organizaciones como ADEFAN resultan hoy más necesarias que nunca para representar los intereses del sector.

El responsable de Reybesa ha animado a otras compañías familiares a incorporarse a la asociación. “Cuanta mayor sea nuestra representación, más capacidad tendremos para explicar nuestra realidad, defender nuestros intereses y hacer que nuestra voz sea escuchada ante las administraciones públicas”, ha subrayado.

Fernando Redín ha aclarado que las empresas familiares no buscan privilegios, sino que las instituciones comprendan su modelo empresarial y su aportación. “Porque detrás de cada empresa familiar hay empleo, inversión, conocimiento, proveedores, familias y compromiso con nuestro territorio”, ha recordado.

Finalmente, el director comercial de Grupo Reybesa ha defendido que el principal objetivo de estas compañías debe ser garantizar su continuidad. A su juicio, no basta con pensar en el próximo ejercicio económico, sino que resulta imprescindible trabajar para que la empresa llegue a la siguiente generación y pueda mantener el legado recibido.

Como compromiso tras recibir el premio, Redín ha planteado la necesidad de “cuidar nuestras empresas y conseguir que cada vez seamos más para poder defenderlas juntos”.